Casi 100 mil familias de Córdoba ya cuentan con la tarifa social

La cifra representa el 10% de los hogares de toda la provincia. Los beneficiarios reciben bonificaciones en los servicios de agua potable y energía eléctrica y en impuestos provinciales. Todavía se puede tramitar la ayuda estatal ante cualquier mesa de entrada de las dependencias públicas del territorio cordobés
En total, con las altas y bajas dispuestas por la secretaría de Economía Social, Cooperativas y Mutuales de Desarrollo Social, son 94.851 familias las incorporadas al programa “Tarifa Solidaria”, lo que representa el 10% de los hogares en Córdoba. El 92% de ese universo tiene subsidiada la tarifa de energía, el 21% el servicio de agua y un 13 % el impuesto inmobiliario provincial.

En el primer cuatrimestre de este año, el programa “Tarifa Solidaria” del ministerio de Desarrollo Social determinó el ingreso al plan de 3.017 familias de las 4.250 que solicitaron subsidio en la tarifa del consumo eléctrico, servicio de agua o en impuestos provinciales.

En paralelo a este ingreso, se dieron de baja 2.515 beneficiarios, luego del cruce de bases de datos con el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (Sintys), la Caja de Jubilaciones y Rentas de la provincia. Estos procedimientos de focalización y control resultan indispensables para la asignación eficiente de los recursos.

Entre los beneficiarios que fueron dados de baja se encontraban 921 titulares de

automóviles modelo 2003 en adelante, 1078 grupos familiares con ingresos superiores a 4000 pesos y 516 personas fallecidas.

La Tarifa Solidaria tiene como objetivo asistir a las familias en estado de vulnerabilidad en todo el territorio provincial. El programa prevé rebajas en el impuesto inmobiliario provincial y en los servicios de energía eléctrica y de provisión de agua potable a través de convenios con Epec, Aguas Cordobesas y cooperativas del interior provincial.

La población que recibe esta bonificación se divide en dos grupos: carecientes e indigentes. Las familias con ingresos que igualan o superan el valor de la canasta alimentaria pero son inferiores para satisfacer el resto de las necesidades básicas integran la primera categoría. La segunda categoría comprende a las familias cuyos ingresos son inferiores al valor de la canasta básica alimentaria. En base a esta categorización reciben descuentos diferenciados.

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