Desde que cedió el suelo en el edificio del Andino, el ente municipal cerró sus puertas a la consulta de los historiadores de Río Cuarto y la región. Ahora esperan que el Municipio les asigne una nueva sede
El hecho no tomó mucha difusión en los primeros meses, pero pronto se conoció que la Junta de Historia, organismo que está pronto a cumplir el medio siglo de vida, está en la calle. Cualquiera que desee consultar los libros del ente se encontrará con puertas cerradas en la vieja estación de trenes, paredes descascaradas y un suelo por el que se puede ver hacia el piso de abajo.
Allí se mantiene toda la bibliografía que se fue recolectando durante años, estática en las bibliotecas, y quienes administraban la oficina tuvieron que trasladarse primero al Palacio Municipal y ahora deben realizar el trabajo desde sus hogares.
En un comienzo se minimizó la situación del ente considerando que en vacaciones el material no era consultado. Pasó el tiempo, comenzó el año lectivo en la universidad y a los teléfonos de la Junta de Historia llegaron numerosas consultas que no pudieron ser respondidas.
Buscando espacio
Ante el reclamo de los integrantes del ente, y después de una reunión con quien por entonces era secretario de Gobierno municipal, Fabricio Pedruzzi, se definió el traslado al predio del Centro de Salud, sobre la calle Mitre, donde funcionaba el taller del Tobar García.
Se analizaba la posibilidad de ubicar la biblioteca y el archivo de la Junta en la planta baja del Ex Correo, o en un local alquilado del centro, o incluso en el centro cultural que se buscará crear en la Ex Oleaginosa.
No obstante, por el decreto municipal 3.944/12, firmado por Juan Jure y Fabricio Pedruzzi, se definió: “Asígnase para sede de la Junta Municipal de Historia de Río Cuarto el sector oeste del edificio ubicado en calle Mitre 1380, consiste en una oficina, dos baños, un sector para biblioteca, y una sala de estudio y atención al público, todo ello de acuerdo con el plano que a tal efecto confeccionará la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Transporte”.
El decreto, con fecha del 16 de mayo de este año y publicado en el Boletín Oficial Nº 225, agregaba que la reubicación “se hará efectiva cuando la Secretaría de Gobierno y Relaciones Institucionales lo comunique, dejando sin efecto el decreto Nº 366/96 por el que se asignó a la Junta un espacio en el Centro Cultural del Andino”.
La resolución tomada desde el Municipio contemplaba la situación edilicia de la oficina que se le había designado a la Junta y que la fábrica de pastas y dulce del área de Discapacidad estaba pronta a trasladarse.
Si bien gran parte de la Junta vio con buenos ojos la posibilidad de este traslado y otra parte pidió porque se mantuvieran en el Andino con mejoras a la infraestructura, comenzó a gestarse un proyecto para la instalación de un polo histórico en la manzana donde también funciona el Registro Civil. Se pensó en rescatar, por ejemplo, la vieja capilla, acondicionando el espacio para la biblioteca.
La posición de los integrantes de la Junta cambia entre sus miembros. Mientras algunos consideran que desde el Municipio no se tiene en cuenta el trabajo con la historia de la ciudad, el actual presidente del organismo, Roberto Lucero, considera que la relación con las autoridades municipales es positiva. Indicó que para las próximas semanas se espera una nueva reunión con Pedruzzi, ahora secretario de Desarrollo Urbano, para reactivar el proyecto de la reubicación.
La historia no termina aquí, pues consultados por PUNTAL, ante las demoras en el traslado de la biblioteca y la oficina de la Junta de Historia, desde el Municipio se indicó que no será el edificio de la calle Mitre adonde irá el ente, a pesar del decreto. Según se supo, este local sería el nuevo espacio de la imprenta municipal, que hasta el momento funcionaba en el Viejo Mercado Este, de la calle Sarmiento.
Desde el Municipio se aseguró, además, que la situación en la que se encuentra la Junta de Historia es de preocupación del gobierno, por lo que esperan dar una resolución en la brevedad. Explicaron que para los próximos días se está organizando un encuentro entre las autoridades del ente y Héctor Polinori, secretario de Gobierno de quien depende la Junta.
Un grupo con historia
La Junta de Historia está pronta a cumplir 50 años de vida, pues fue creada el 31 de mayo de 1966 por un grupo de riocuartenses que presidía Carlos Rodríguez. Fue creada en la Biblioteca Mariano Moreno e impulsó importantes proyectos a nivel municipal como la creación del Museo Histórico Regional. De hecho, una de las salas del espacio que funciona en la vieja casona de Fotheringham estaba destinada a la Junta y con el tiempo fue ocupada con otras actividades.
El artículo Nº 29 de la Carta Orgánica del ente, definida a través de la ordenanza 1266/06, sostiene que la sede oficial de la Junta es en el museo (tal como lo determina el decreto Municipal Nº 2806 del 6 de noviembre de 1981). Y agrega el reglamento: “Asimismo, adopta como sede formal el local ubicado en el Centro Cultural del Andino, según convenio suscripto con la Municipalidad o el que eventualmente se convenga”.
Desde 1991, por la ordenanza N° 972, la Junta de Historia adopta “el carácter de organismo dependiente de la Municipalidad”. Las personas que pasaron por su conducción, y quienes al día de hoy la mantienen en funcionamiento son los máximos referentes de la historia de Río Cuarto y la zona y más allá del reconocimiento de éstos, el ente es sinómimo del estudio de nuestro pasado.
“Es una institución destinada al estudio e investigación científica del pasado histórico regional del espacio geográfico del sur de Córdoba realizando aportes al pasado nacional”, dice en su reglamento el ente, ese que aún no encuentra dónde asentarse para poder llevar a cabo el estudio.
Luis Schlossberg
lschlossberg@puntal.com.ar
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