Casi un cuarto de la población juninense necesita vacunarse sí o sí contra la gripe

Lo dijo el médico Facundo Fernández Moll, integrante del equipo de la Región Sanitaria III. Según las cifras que manejan desde esa entidad, más de 24.000 habitantes del distrito se encuentran dentro de los grupos que presentan factores de riesgo que los llevarán de forma segura a contraer la enfermedad.

Uno de cada cuatro juninenses necesita pasar sí o sí por el centro de salud más cercano a su domicilio para vacunarse contra la gripe. La precisión en el cálculo es sencilla, teniendo en cuenta que en todo el distrito son 24.000 personas las alcanzadas por algunos de los factores de riesgo que las harían contraer de manera segura la enfermedad, según lo indican los registros de la Región Sanitaria III.

Es por eso que el médico Facundo Fernández Moll, responsable del programa de inmunizaciones de esa entidad –situada en 25 de Mayo y Borges-, alentó a todos a que desde mañana acudan a colocarse la dosis para amortiguar los efectos del virus de la influenza.

El profesional señaló que, en el marco de la campaña de vacunación que comienza mañana, ya llegaron a la ciudad cuatro mil unidades para contrarrestar los embates de un eventual cuadro gripal y garantizó que esa medida será repuesta de manera periódica, en la medida en que “haga falta”.

“Estamos trabajando en la distribución de las dosis en los centros de salud que pertenecen a nuestra jurisdicción (además de Junín, incluye a los distritos de General Viamonte, Chacabuco, General Arenales, Leandro N. Alem, Lincoln, General Pinto y Ameghino), que son alrededor de sesenta. Convocamos a que la gente se acerque a la sala u hospital más cercano porque lo ideal es vacunarse en los primeros días de otoño”, advirtió Fernández Moll en diálogo con DEMOCRACIA.

Asimismo señaló que “en total, en la Región Sanitaria son 64.000 las personas que están en condiciones más complicadas en cuanto a la probabilidad de engriparse, y de ese total, 23.000 corresponden al partido de Junín”.

La gripe estacional se caracteriza por el inicio súbito de fiebre alta, tos (generalmente seca), dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante secreción nasal. La fiebre y los demás síntomas suelen desaparecer en la mayoría de los casos en el plazo de una semana, sin necesidad de atención médica. No obstante, en personas con alto riesgo la gripe puede causar enfermedad grave, e incluso la muerte. El tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de la enfermedad (el llamado período de incubación) es de aproximadamente 2 días.

Grupos de riesgo

Las epidemias anuales de gripe pueden afectar gravemente a todos los grupos de edad, pero quienes corren mayor riesgo de sufrir complicaciones son los menores de 2 años, los mayores de 65 y las personas de todas las edades con determinadas afecciones, tales como inmunodepresión o enfermedades crónicas cardiacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas (por ejemplo, la diabetes).

Transmisión

La enfermedad se propaga fácilmente y puede extenderse con rapidez en escuelas, residencias asistidas o lugares de trabajo y ciudades. Las gotículas infectadas que expulsa el paciente al toser pueden ser inspiradas por otras personas que quedan así expuestas al virus. El virus también puede propagarse a través de las manos infectadas. Para evitar la transmisión hay que lavarse las manos regularmente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar.

Prevención

Fernández Moll subrayó que la forma más eficaz de prevenir la enfermedad y sus consecuencias graves es la vacunación. Hace más de 60 años que se vienen utilizando vacunas seguras y eficaces. En los adultos sanos la vacunación antigripal puede prevenir desde un 70% a un 90% de los casos de enfermedad gripal específica, mientras que en los ancianos reduce los casos graves y las complicaciones en un 60%, y las muertes en un 80%.

La vacunación es especialmente importante en las personas que corren mayor riesgo de sufrir las complicaciones de la gripe y en aquéllas que viven con pacientes de alto riesgo o que cuidan de ellos.

La OMS recomienda la vacunación anual (por orden de prioridad) en:

- Quienes viven en residencias asistidas (ancianos o discapacitados).

- Ancianos.

- Personas con enfermedades crónicas.

- Otros grupos: embarazadas, profesionales sanitarios, trabajadores con funciones sociales esenciales y niños de 6 meses a 2 años.

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