El dirigente de la UCR sostuvo en nuestra ciudad que dicho partido es “un enfermo convaleciente que está intentando recuperarse de crisis muy seria. Esto va a llevar tiempo, requiere continuidad y persistencia”. Se mostró convencido de que en el país sigue faltando justicia social. (BAJADA)
Durante un diálogo mantenido con LA VERDAD sostuvo que “la crisis del 2001 nos afectó directamente. El famoso ‘que se vayan todos’ empeoró la relación del radicalismo con la sociedad argentina. Somos un enfermo convaleciente que está intentando recuperarse de una crisis muy seria. Esto va a llevar tiempo, requiere continuidad y persistencia”.
Consideró que “la interna es un capítulo de esta crisis porque la sociedad puede pensar que los radicales nos dedicamos a la interna con más gusto que aquel que aplicamos para solucionar los problemas comunes. Esto no es así pero aparenta, por lo que debemos tener la inteligencia de desarrollar la interna dentro de límites razonables”.
“Fractura social”
Uno de los graves problemas actuales apuntados por Casella es que en el país “existe una fractura social. Tenemos dos sociedades conviviendo una enfrente de otra: la sociedad de los que estamos adentro y la de los excluidos. Esa relación es confrontativa y tiende a agravarse”.
“Lo que percibimos en la cotidianeidad como la inseguridad, son microcrisis sociales que generan tensión y malestar. Eso se resuelve con justicia social”, señaló.
Expresó que “los países democráticos necesitan partidos políticos fuertes, conducciones bien formadas y dotadas intelectualmente, por lo que se deben encontrar los métodos para satisfacer las necesidades democráticas en el país”.
Se mostró convencido de que en el país sigue faltando justicia social. “Si se tiene en cuenta que hay entre un 25 y un 30% de población que está entre la pobreza y la marginalidad, existe un problema de distribución del ingreso, es decir, de justicia social”, aseveró.
Indicó que “si observamos la potencialidad de creación de riqueza de la Argentina, el país está en condiciones de abastecer un universo humano de doscientos millones de habitantes. No se debe tener problema de gente con hambre y si eso sucede, hay un porcentaje de población que se lleva demasiado y otro porcentaje que no alcanza para lo mínimo”.
“Esa situación es potencialmente conflictiva”, alertó Casella agregando que “el mundo de la pobreza no pasa solamente por lo económico, sino que se da una realidad cultural que va enclaustrando a sus integrantes y encerrando en sí mismos”.
“Tenemos un gobierno que trabaja para el corto plazo y nada más”, dijo el dirigente radical mencionando que la UCR tiene la obligación de “plantear una alternativa que permita multiplicar la creación de riqueza y al mismo tiempo distribuirla con justicia.
Se mostró confiado en que el radicalismo volverá a fortalecer su integración con la sociedad. “Es posible lo que es necesario y la sociedad argentina tiene necesidad de contar con proyectos, propuestas, ideas y dirigencia alternativa. La propia sociedad va a impulsar la aparición de esas alternativas porque las va a necesitar. El radicalismo debe prepararse para ser una de esas alternativas”, sostuvo.
Visión nacional
Para Casella “el radicalismo debe mirar hacia quien ejerce exitosamente la gestión municipal sin perder de vista una visión nacional”.
“El radicalismo es un partido nacional -añadió en diálogo con LA VERDAD- y los problemas centrales de este país no se solucionan desde la Municipalidad. La Municipalidad es un ámbito donde se demuestra la capacidad de gobernar pero no se puede perder de vista el hecho de que los problemas argentinos son problemas de dimensión nacional y por lo tanto necesitan respuesta de carácter nacional”.
“Creo que muchas veces sobrevaluar el éxito electoral local tiende a dificultar la acción política nacional del partido”, indicó.
Expresó que “la principal crítica que le hago al kirchnerismo es su falta de visión de mediano y largo plazo. Se han vivido ocho años sucesivos de crecimiento económico y el modelo es igual al de ocho años atrás y tiene ahora rasgos más concentrados: no se ha cambiado la matriz económica argentina y la matriz social. Eso es estar sobre el momento . La carencia de una visión nacional de mediano y largo plazo es un defecto muy grave”, indicó.
“Un gobernante exitoso debe serlo porque gobierna bien cuando le toca hacerlo, pero además porque tiene una visión global de la sociedad argentina y sus necesidades”, afirmó.
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