Los trabajadores se sienten muy expuestos y piensan que los problemas para ellos irán aumentando. Ayer recibieron insultos y amenazas. Y hubo algunas infracciones. La orden es “ceder” si hay violencia
Alrededor del 75 por ciento de los clientes de la Esso de Pedro Goyena y Belisario Roldán, en barrio Alberdi, son motos. Ahí, el impacto de la nueva ordenanza que prohíbe el expendio de combustible a los motociclistas que no lleven casco fue total.
Temprano, dos personas que llegaron a cargar nafta discutieron con uno de los playeros, lo insultaron y amenazaron con darle golpes de puño. Según explicaron desde la estación, el acompañante -sin casco- quería cargar nafta en un bidón, lo que le fue negado por el playero. Tuvo que intervenir el encargado de playa para resolver la situación.
El trabajador que fue agredido se quejó de la gente, ya que “protesta porque no le cargamos y se la agarran con nosotros”. En este sentido, indicó que el problema se siente más en el Alberdi por “la cantidad de personas y de motos, y por cómo es la gente”.
“Hubo algunos inconvenientes esta mañana (por ayer) al empezar. Y después, una persona que venía con casco, levantó a un amigo que venía caminando a cargar con un bidón. Hubo un pequeño inconveniente, una discusión”, manifestó Oscar Santillán, encargado de la Esso de Alberdi.
Uno de los playeros de la estación de servicio de Marconi y López Cobo, se quejó de que, como a muchos de sus compañeros, le toca “poner la cara”.
“Esta mañana temprano (por ayer) vino gente a cargar nafta y se enojaron conmigo porque no tenían casco y no se les puede vender”, dijo el joven. También cree que “esto va a ser para conflicto. Ahora no es nada, lo peor es los fines de semana y a la noche”.
En la Esso de Marcelo T. de Alvear, en Banda Norte, los playeros siguen la orden de no cargar si el motociclista llega sin casco. Pero previendo situaciones difíciles, recibieron instrucciones de ceder -incumpliendo la norma- si el cliente se pone agresivo. Es para preservar la integridad de los trabajadores.
En el mismo sentido fue la orden impartida en la Petrobrás de Marconi y Mugnaini, en la zona de la Terminal. La consigna es cumplir con la ordenanza, pero como explicó su encargado, Andrés Monterzino, “deben evitar pelearse con la gente”.
Para Sandro, playero de una YPF del centro, el problema es la confianza: “la gente cree que porque es cliente no tiene que cumplir la ordenanza, y se enoja”.
En casi todas las estaciones de servicio que fueron visitadas por PUNTAL, tuvieron que denegar la carga de nafta por lo menos dos veces por turno. Así sucedió en la Esso de Marcelo T. de Alvear, en Banda Norte; en la de barrio Alberdi, en la de Marconi y López Cobo y en la YPF de bulevard Roca.
En ésta última, en apenas dos horas se presentaron dos motociclistas a cargar nafta pero sin casco, y los dos se fueron enojados.
PUNTAL pudo observar que, al menos en una de las estaciones relevadas, una persona que circulaba en moto, y sin casco, cargó nafta en una botella y luego se retiró a pie.
Los directivos de la empresa informaron que no hubo incidentes, pese a que dicen que los que estaban en falta se fueron fastidiados.
En el primer día de vigencia de la ordenanza que se dio a conocer por la consigna de “sin casco, no hay nafta”, se presentaron algunas dudas en las playas.
Este cronista pudo observar en la mencionada estación de servicio cómo entró en la playa un joven a bordo de una moto de 100 cc., sin casco, para comprar combustible. El playero acercó la manguera y atinó a levantar la tapa del tanque, cuando se acordó de la prohibición y le explicó al motociclista que no podía cargarle.
Por su parte, Roberto Filipetti, propietario de la estación de servicio, manifestó que hay que esperar más tiempo para evaluar si la normativa les genera o no problemas a los playeros.
“El tema va a ser a la noche y los fines de semana, cuando hay muchos jóvenes que van o vuelven de los bailes”, manifestó.
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