Sólo el 31 % usa casco y el 16 %, cinturón de seguridad

Sólo el 31 % usa casco y el 16 %, cinturón de seguridad
Los datos surgen de un relevamiento en Aristóbulo y Gorriti, Peñaloza y 12 de Infantería, Castelli y Freyre, en la zona norte. En bulevar y en el centro, las cifras suben al 63 y 41 % respectivamente.
Cualquiera que conduzca a diario nota que el tránsito santafesino presenta dos escenarios distintos. Mientras que en el centro la presencia de inspectores garantiza un mayor cumplimiento de las normas, basta traspasar esta zona para ver todo tipo de infracciones de forma reiterada y frecuente.

En las avenidas del norte, solamente tres de diez motociclistas usan casco. Esa proporción se duplica en el micro y macrocentro. En tanto, sólo el 16 % de los conductores lleva cinturón de seguridad fuera del corazón de la ciudad, mientras que entre bulevares lo hace el 41 %.

Estos son los resultados de un relevamiento de El Litoral sobre la falta de uso de elementos de seguridad (casco en motos y cinturón en vehículos) y la presencia de menores de 12 años en motos, en cinco esquinas muy transitadas de la ciudad: dos en el centro (bulevar Pellegrini y 25 de Mayo, 1º de Mayo y Salta) y tres en el norte (Aristóbulo del Valle y Gorriti, Peñaloza y Regimiento 12 de Infantería, Castelli y Gobernador Freyre). En cada una de ellas se observaron 100 motociclistas y 100 conductores de autos, camionetas, taxis y remises, es decir un total de 1.000 casos.

Además de la falta de protección, otras infracciones también aumentan a medida que uno se aleja del centro, como la presencia de menores en motos. Entre las 9 y las 11 (horario en que la mayoría de los niños está en la escuela), el 10 % de los motovehículos transportaba menores por las principales avenidas. Pero este porcentaje se incrementa notablemente en el horario de entrada y salida de los establecimientos educativos.

Todo vale

El primer indicio de que uno se alejó del centro es el ruido ensordecedor de los caños de escape. Cual fieras, los motociclistas hacen bramar sus motores y los más osados ni siquiera se detienen frente a la luz roja, sino que continúan su marcha como en una pista de carrera. Esta situación se observó principalmente en Castelli y Gobernador Freyre (que es de doble mano), donde -en 20 minutos- 19 de 100 motociclistas violaron el semáforo, dos de ellos salieron haciendo “willy” y uno circulaba en contramano.

El ingreso de Las Flores (en avenida Peñaloza y Regimiento 12 de Infantería) fue la esquina donde se detectó el menor cumplimiento de uso de casco y del cinturón de seguridad. A las 10 de la mañana, bastaron 15 minutos para contabilizar 73 de 100 motociclistas sin casco y 4 que violaron el semáforo; además, el 88 % de los conductores no llevaba cinturón de seguridad.

Un detalle interesante es que la mayoría de los motociclistas sin casco circulaba hacia el oeste o el norte. Por el contrario, los pocos que lo usaban iban en dirección al centro.

En la intersección de las avenidas Aristóbulo del Valle y Gorriti también reinan las infracciones, sobre todo la falta de casco y la presencia de menores en los motovehículos (en muchos casos bebés en brazos); también es frecuente ver más de dos personas en moto (dos adultos y menores). A menos de 100 metros, dos inspectores de tránsito cumplían funciones, ordenando la entrada y salida de camiones. Las motos sin casco y con varios niños pasaban frente a ellos con total impunidad.

Más orden en el centro

Otra realidad se vive en el macrocentro, donde la presencia de inspectores y los reiterados controles garantizan una cuota considerable de orden y respeto a las normas.

En 25 de Mayo y bulevar Pellegrini, a las 11 de la mañana, de 100 motociclistas relevados, 67 circulaban con casco. En ningún caso se detectó la presencia de menores de 12 años ni de más de dos personas (límite permitido). Sólo una moto no tenía patente y un osado cruzó con luz roja.

De 100 vehículos observados (autos, taxis, remises y camionetas), en 40 casos el conductor llevaba cinturón de seguridad. Es interesante remarcar que la mayoría era del sexo femenino. En tanto, los pocos hombres que conducían con cinturón eran taxistas o remiseros. Además, siete personas hablaban por celular mientras manejaban.

En 1º de Mayo y Salta (en la esquina de la Municipalidad y a una cuadra de un inspector de tránsito) se registró el mayor uso del cinturón de seguridad (42 %), sobre todo en taxistas y remiseros. En tanto, el uso del casco fue un poco menor que en bulevar, con un 59 % de cumplimiento. Sólo en dos casos se detectaron niños arriba de una moto.

Finalmente, en ninguna de las esquinas relevadas se observó el uso del cinturón de seguridad en los transportistas de carga, reparto y fletes.

Dos realidades

Por Agustina Mai

En el macrocentro son frecuentes los controles, el respeto por los semáforos, la circulación precavida y la ausencia de niños en las motos. Todo esto a fuerza de operativos sistemáticos y de la presencia constante de inspectores.

Pero en el norte existe otra realidad: los semáforos están de florero, las motos y autos circulan a gran velocidad y hasta en contramano, y no cumplen con el uso del casco o del cinturón de seguridad.

Si bien la Municipalidad realiza algunos operativos en esta zona, éstos son esporádicos y aislados. Posiblemente no sea fácil ordenar una zona donde el “todo vale” impera desde hace años y donde el rédito económico no es el mismo (por el menor poder adquisitivo para pagar las multas). Pero el Estado debe garantizar la seguridad vial en toda la ciudad, y no sólo donde es más fácil hacer cumplir las normas. Para que el norte deje de ser la contracara del centro, se necesitan controles sostenidos en el tiempo.

amai@ellitoral.com

Meses de rehabilitación

Dr. Ricardo Atuch Hospital de Rehabilitación Vera Candioti

Frente a la compleja situación que se vive y a los reiterados accidentes, es necesario recordar que el no uso de casco tiene directa implicancia en los traumatismos encéfalo-craneanos graves. Estos traumatismos pueden causar no sólo problemas motrices, sino también trastornos cognitivos, del lenguaje y de la conducta.

Asimismo el no uso de cinturón de seguridad, además del tipo de traumatismo anteriormente mencionado, puede provocar politraumatismos con fracturas severas. También, lesiones en la médula espinal, que pueden producir cuadriplejías y paraplejías asociadas a trastornos de la sensibilidad y control de los esfínteres. Estas situaciones demandan meses y hasta años de tratamiento de rehabilitación con equipos multidisciplinarios. Todas estas lesiones atentan contra la calidad de vida de las personas, dado que afectan la vida familiar, social y educativa, con el agravante del daño económico en las personas activas laboralmente.

Por todo esto, profundizar en la concientización del uso de estos elementos -a través de la educación y prevención- es de vital importancia.

Cuánto sale la infracción

Las multas por circular sin casco o sin cinturón de seguridad, o hablando por celular valen $ 317 (mínimo), mientras que la falta de chapa patente en motos cuesta $ 825. Cruzar semáforo en rojo $ 1.206, llevar menores de 12 años en moto $ 508 y si los niños van en brazos, la multa asciende a $ 698.

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