Cascio: "Quiero contarle al juez todo lo que pasó con Bravo"

Cascio: "Quiero contarle al juez todo lo que pasó con Bravo"
El acusado de asesinar al jefe del cuerpo de peritos, comisario Eduardo Bravo, ampliará su declaración una vez que concluyan los estudios psicológicos y psiquiátricos a los que es sometido.

El principal acusado de la balacera de Criminalística donde resultó muerto el comisario Eduardo Bravo y dos oficiales heridos, Marcelo Cascio, manifestó que quiere declarar ante el juez Ramón Tarchini Saavedra.

“Quiero contar ante la Justicia lo que pasó esa mañana”, le dijo a su abogado Francisco Cavallottti.

El letrado cuenta las horas para recibir el informe de las pericias psiquiátricas y psicológicas del policía acusado de ultimar al comisario Eduardo Bravo, exjefe de Criminalística.

La ansiedad se debe a que esas pericias son la clave para que el acusado amplíe su indagatoria. “Mi cliente va a declarar, tiene que declarar, pero una vez que se completen los estudios que le están realizando”, aclaró el letrado.

El presunto asesino está detenido en Infantería, fue trasladado allí por pedido de su defensor, luego de un informe preliminar que establecía que podía prestar declaración indagatoria y que estaba en condiciones de ser alojado en una unidad carcelaria.

Pero aquel estudio preliminar dista mucho de las pericias que hoy se practican en el subsuelo de Palacio de Tribunales. Allí los licenciados Hugo Ortiz, Susana Almonacid y un perito de parte, aportado por la defensa, realizan estudios y confeccionan un diagnóstico que será fundamental para establecer la imputabilidad de Cascio.

“Vamos a esperar las pericias, no queremos que él (por el acusado) declare y luego las pericias relativicen sus dichos”, señaló Cavallotti.

“Pero Cascio quiere declarar, quiere contar lo que ocurrió”, consignó.

La finalidad de los mismos es establecer si padece alguna disfunción que haya motivado su violenta conducta, en la mañana del 9 de octubre pasado.

Sobre todo es importante establecer si el acusado, al momento del hecho, tenía plena conciencia de sus actos.

Testimonios en su contra

La defensa del acusado Marcelo Cascio busca establecer cuál fue el detonante que hizo estallar al acusado y desencadenó una serie de hechos, que terminó con el comisario Bravo muerto, el cabo Diego Ledesma herido en una pierna y el oficial Juan Emilio Conci con seis impactos de bala.

Pero sin la declaración del acusado sólo hay testimonios que lo comprometen, según contó el cabo Diego Ledesma, la víctima fatal alcanzó a darse vuelta antes de que Cascio lo rematara con su arma reglamentaria.

Es decir que el presunto asesino habría mirado a los ojos a su jefe antes de asestarle un disparo en el pómulo derecho.

La autopsia develó que, además, el asesinado recibió un disparo en la espalda, que le dañó la zona “paravertebral derecha”, lo que le impidió huir del lugar y lo obligó a arrastrarse con sus brazos hasta la vereda, como relataron los testigos.

Por su parte Conci contó que es día “se escucharon una serie de estampidos inconfundibles, eran disparos, había ruidos abajo y salí de mi oficina a ver qué pasaba, porque algo grave acababa de ocurrir”

“Cuando lo veo subir al subjefe venía con un arma y le pregunto qué pasaba: ‘Nada, no es con vos, nada’ me dice él y le digo que se calme y que me diga qué pasaba. Empezó a disparar, yo fui haciéndome para atrás y me encerré en la oficina, él me seguía tirando”, relató Conci.

Según contó entre las balas que ingresaban por la puerta, llegó a parapetarse detrás de un escritorio hasta que cesaron los disparos.

“Yo sangraba en la parte de la entrepierna, me salía mucha sangre pensé que me iba a morir, arranqué un cable finito que había ahí, creo que del teléfono y me até la pierna haciendo un torniquete, para parar un poco la hemorragia”, manifestó Conci

Los hechos

De acuerdo con los testimonios y las pericias preliminares, aquella jornada el comisario Bravo habría manifestado a los policías que trataran con cuidado a Cascio, sugiriéndoles: “No lo veo bien”.

En minutos,Cascio habría llamado a la puerta a Bravo y ni bien éste pasó delate suyo, el primero abrió fuego. En menos de tres minutos, Bravo fue muerto a tiros y dos subalternos terminaron con graves heridas.

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