Casares denunció penalmente la toma del SPTE

Los problemas no se hicieron esperar, a poco de la conformación del sindicato de estatales, tras la salida de la UPCN de un grupo de seguidores del histórico dirigente. El titular de la comisión fundadora dijo que “ahora que empieza a entrar plata, quieren manejarla ellos”. Marcela Martel dijo ser la nueva secretaria general, electa por un grupo de 18 integrantes de la conducción que hace una semana pedía explicaciones a Casares.
El secretario general del Sindicato Provincial de Trabajadores Estatales, Alejandro Casares, se encontró ayer con la imposibilidad de ingresar a la sede gremial de San Martín 1057, lo que denunció penalmente, al tiempo que adjudicó la situación a “una movida de un personero que nos tiene acostumbrados a esto, que es José Castro”.

El dirigente explicó que “da la casualidad que el lunes, él es quien trae a la escribana, con la que pretendían cambiar la conducción, y se encuentran hoy adentro del gremio, la actual pareja y el hijo de él”, con lo que evaluó que tras la salida de la Unión del Personal Civil de la Nación, “nos dejaron armar el gremio y ahora que empieza a entrar plata, quieren manejarla ellos”.

Casares dijo por LU 12 Radio Río Gallegos, en el programa Mañana es Tarde, que “esto no le hace bien a este gremio”, aunque lamentó que “ya estamos acostumbrados a sus manejos, los hizo en UPCN, los hace ahora en nuestro gremio”.

Según indicó el dirigente, en el armado del nuevo sindicato, Castro “era un simple afiliado” y que la conformación de la comisión se hizo “por la decisión de los compañeros, que se hizo una asamblea fundacional y se conformó el gremio, es más, el que hizo todos los papeles en la delegación de la Secretaría de Trabajo de la Nación fui yo”, dijo Casares.

“Nosotros hicimos una denuncia penal, porque tenemos que salvaguardar los bienes del gremio, hay documentación, computadoras y un alquiler del que soy responsable”, añadió el dirigente, para quien, “a esta gente no le interesa el gremio, porque veníamos trabajando excelentemente, logrando cosas todos los días, terminábamos el viernes con la fiesta de los empleados públicos, para 250 personas divirtiéndose, y esto no se entiende”.

Casares dijo que en la actualidad el gremio cuenta con al menos mil afiliados y un ingreso de unos 10 a 13 mil pesos por mes en los últimos dos meses, en que empezaron a ingresar los descuentos a los afiliados.

A todo esto, advirtió que quienes pretendían cambiar la conducción, aducían “que había irregularidades, que el gremio no crecía, que no veían que el gremio progresara”, lo que calificó de “hasta irrisorio, porque el gremio está creciendo, se está trabajando, se están haciendo cosas, pero acá hay otro trasfondo, parece que la idea era que armemos el gremio y después, de esta manera, hacerse del gremio, cuando empiece a entrar plata”.

Casares informó que en lo sindical, “hay una denuncia penal, dejaremos que dictamine la justicia y una vez que estemos nuevamente adentro del gremio, tomaremos las medidas que corresponda con esta gente que, desde ya, ha incurrido en faltas graves hacia el gremio”.

Aclaró el dirigente que la que conduce es una comisión fundadora y que, “cuando lleguen los papeles de inscripción gremial hay que llamar a elecciones, para generar todas las instancias que corresponda”, por lo que opinó que si Castro pretende tomar las riendas gremiales, “debería esperar a las elecciones, sería lo más lógico, lo más acertado y lo más sano para el gremio, hasta lo más democrático”. “Vamos a esperar los pasos legales correspondientes”, afirmó Casares.

Ciclo cumplido

En tanto, en la sede del SPTE, Marcela Martel explicó que “en realidad, la comisión directiva pidió hace siete días al señor Casares una asamblea para que nos explicara lo que estaba pasando en el gremio, porque el interior estaba desamparado, queríamos saber qué estaba pasando, pero vinimos, no nos dio respuestas y como éramos 18 personas, decidimos hacer una nueva elección, se decidió formar una nueva comisión, que se votó ante su presencia”.

Martel, de Las Heras, resultó, en ese marco, electa secretaria general y secundada por dirigentes de Pico Truncado (Sandro Blanda) y Río Turbio (Silvia Castro), entre otras localidades del interior provincial.

Según indicó la dirigente, “lo que queremos es trabajar para sacar el gremio adelante y que los afiliados tengan beneficios”.

Martel explicó que “como se eligió la nueva comisión ayer (por el lunes), se le pidió al compañero Casares que entregara la llave, a lo que se negó, por lo que decidimos abrir la puerta, mediante un cerrajero y con un acta firmada ante escribano”.

Para esta conducción, “(Casares) ya cumplió su ciclo y queremos trabajar para sacar el gremio adelante y brindarles beneficios a los afiliados, que es lo que están necesitando, no podemos no ofrecerle nada a la gente, por eso decidimos trabajar en conjunto, y más con la gente del interior”.

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