En casa, no necesita brillar

En casa, no necesita brillar
Alvarado fue muy práctico para vencer a Racing de Olavarría 1 a 0 y continúa infalible en el Minella, donde suma seis victorias al hilo. El equipo de Noto abrió el partido con una pelota parada y luego controló el juego sin sufrir embates del rival.
Así como de visitante parece que no le alcanza nunca, de local Alvarado no necesita jugar en un nivel superlativo para ganar. Su poder de ataque muchas veces le permite brillar, pero este lunes en la noche los de arriba no se lucieron como en otras ocasiones y sin embargo se las ingenió para festejar igual. Tuvo paciencia, capitalizó una pelota parada para abrir el partido en el complemento y luego defendió la ventaja para vencer 1 a 0 a Racing de Olavarría, que terminó con diez jugadores por la expulsión de Claudio Ferreyra.

No hay con qué darle a Alvarado cuando juega en su casa. Su confianza está muy alta y el equipo está convencido de que los tres puntos no se le van a escapar. Con esta victoria, por la fecha 12 de la Zona Sur del Argentino A, el equipo de Gustavo Noto se mantiene infalible en condición de local, con seis victorias sobre igual cantidad de partidos disputados.

Como ya le había ocurrido ante Rivadavia de Lincoln, Alvarado se topó con un rival que, a diferencia de la mayoría, no salió a especular. Racing intentó agredirlo en su campo y en los primeros 10 minutos dejó en claro su intención al generar ocasiones de riesgo. La clave fue la astucia del enlace José Loncón para ganar la espalda de Darío Ferreira y encarar de frente a la defensa rival, con Altamirano y Abán como alternativas de pase.

Así fue que a los 5', el ex Ferro Carril Oeste giró en la puerta del área y sacó un remate bajo que pasó al lado del palo. Dos minutos más tarde, la fórmula se invirtió y el “9” habilitó al “10”, que se topó con un buen cruce de Vitale. Y a los 11' fue el propio Loncón el que probó desde afuera y su remate se fue besando el poste.

Pero Alvarado se acomodó y fue tomando confianza cuando sus mediocampistas encontraron la pelota para controlar el juego y sacarle ritmo al rival. A la inteligencia habitual de Centurión se sumó el criterio de Gáspari. Y así empezó a generar peligro. Primero, con un desborde de Castillo y el posterior anticipo de Gigena, que sacó un remate que pasó cerca. Y a los 16', con una magnífica triangulación entre Gáspari, Ceballos y Tello. El lateral sacó un muy buen centro para Castillo (arrancó como punta definido), que cabeceó apenas desviado por el segundo palo. Cinco minutos más tarde, Gigena llegó profundo y mandó el centro hacia atrás para el remate de Gáspari, que llevaba buena dirección pero se desvió en un defensor rival.

Sin embargo, a Alvarado le costó prolongar un dominio claro en el primer tiempo. Sencillamente porque Racing no se achicó y nunca dejó de pensar en el arco de enfrente. De hecho, a los 29' estuvo a punto de abrir el marcador, con un lateral que cayó al área y que, tras un rebote, fue capitalizado por Altamirano que hizo lucir a Aldo Suárez con una notable tapada.

Sin poder establecer la supremacía de otras ocasiones en casa, Alvarado logró abrir el partido apenas iniciado el complemento. Al minuto, un tiro de esquina desde la izquierda ejecutado por Centurión le cayó justo a Martín Quiles, que batió la resistencia de Mocoroa con un cabezazo inapelable. Oportunísima conquista.

Con la ventaja, Alvarado inició la presión en tres cuartos, ya con Castillo ubicado como volante por derecha. Sin ser tan profundo, eligió controlar la pelota para luego meter la estocada. Y para su beneficio, a los 18' llegó la expulsión de Claudio Ferreyra en Racing.

Con la intención a recuperar en el medio y salir de contra, Noto optó por el ingreso de Valente por Ceballos para adelantar a Castillo y quedar 4-4-2. Pero Racing, que llegó al partido golpeado por los malos resultados, tuvo pocos argumentos futbolísticos y anímicos para ir por la igualdad en inferioridad numérica, ante un rival que le cerró bien los caminos. Pudo haberlo liquidado Alvarado en una réplica a los 40', pero Mocoroa le negó el gol a Centurión y Gigena en una doble tapada sensacional. No obstante, pese a la incertidumbre por la exigua ventaja, el equipo marplatense redondeó con tranquilidad una nueva victoria en el Minella, donde definitivamente se siente potenciado.

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