En el quinto y decisivo partido de los cuartos de final, Peñarol aplastó a Estudiantes de Bahía Blanca 88 a 67 y clasificó a semifinales. Luego de sufrir dos caídas de visitante, volvió al calor del hogar y dio una nueva muestra de estirpe ganadora
El “Milrayitas” ganó 88 a 67, sigue adelante con el sueño del tricampeonato en fila que nadie logró en la historia y ahora se medirá con Libertad de Sunchales.
Peñarol salió con todo. Muy metido. Y dominó los primeros 10 minutos. En defensa obligó al error y se mostró casi invulnerable. Pero en ataque, no pudo serenarse y le costó sacarle réditos al buen trabajo en su aro. Lució pasado de revoluciones. Le dio juego a Leiva, como en toda la serie, y el pivote respondió (7) pero fue el único estandarte. Y cuando Estudiantes se serenó, comandado por “Pepe” Sánchez, logró pasar al frente (10-9). Allí apareció Kyle Lamonte, ausente en gran parte de la serie, para tomar la posta anotadora y con siete puntos consecutivos alejar a su equipo 16 a 10.
Luego, aunque el rival se arrimó con un Meyinsse gravitante, el escolta estadounidense estampó el 23 a 14 con un triple sobre la chicharra. Después de un comienzo errático, donde erró tres libres y perdió una pelota, la “Cobra” resurgió.
En el segundo parcial, fue todo del local. Allí estableció el quiebre con las armas de siempre. Estudiantes pasó a defender Zona. Y Peñarol tiró dos triples y los falló, en manos de Giorgetti, pero el tercero, de Ibarra, entró y dio 10 de ventaja (30 a 20), cuando habían transcurrido 3 minutos. Al volver del tiempo muerto pedido por Pisani, el pibe chaqueño se plantó desde la esquina y tuvo desquite. En el Momento del Triple, Espil erró dos seguidos en la misma ofensiva y Mata, del otro lado, no perdonó (40-27, restando 3´). Y además de tener esas respuestas desde los 6,75, Peñarol acentuó el dominio psicológico del trámite. En el banco encontró frescura, defendió como siempre y se fue escapando paulatinamente con una buena repartición del goleo (48-28). No perdonó las ventajas y contó con Leiva como exponente ofensivo nuevamente (8 unidades). Goleó en el segundo segmento por 28 a 18 y se alejó, sacando una distancia similar a la que dilapidó en el cuarto juego. Pero esta vez, no la resignó. Estudiantes, ya no estuvo tan cómodo ni enfocado, y encima “Pepe” Sánchez cometió su tercera falta al ser sancionado con técnico y se fue a descansar. Un dato destacado es que el “Milrayitas” no necesitó de su as de espadas. Leo Gutiérrez no anotó puntos y solamente tomó un tiro, en los escasos 9 minutos en los que estuvo en cancha.
En la primera acción del tercer cuarto, el cordobés metió un triple desde muy larga distancia y le dio 22 de ventaja a su equipo (54 a 22). Y luego se sumó Mata (clave una vez más) con dos. Si Estudiantes quería intentar una reacción, el bicampeón lo aplacó de movida, como para evitar sorpresas.
Además, siguió con hambre de más y le sacó casi treinta (64-35), floreándose por momentos, con triples y conversiones desde todos los sectores (71 a 42). Y Estudiantes, abatido, fue un espectador de lujo durante el resto del tercer parcial. El tercer cuarto lo ganó el local por 20 a 15.
En el último, el visitante quiso maquillar la caída y logró descontar. Pero Peñarol siempre encontró una respuesta, como en todo el partido, y disfrutó el pasaje a la semifinal, luego de sufrir bastante en Bahía Blanca.

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