La flamante jefa comunal cree que la clave del triunfo del 4 fue haber percibido la necesidad de un cambio.
Para Alvarado, el radicalismo "negoció el voto, lo compró, y es lo que la gente no quiere más, quiere un cambio a este manejo clientelar".
No se salvó ni el justicialismo local de este análisis: consideró que "en el PJ la dirigencia fue en este tiempo funcional al radicalismo, y a todo el espectro del radicalismo en sus distintas formas como (los partidos vecinalistas) el PuCs, el Movin y el ARI".
En su opinión, quienes resultaron perdidosos en esta vuelta electoral "fueron los que construyen poder, no para ganar, sino para seguir manteniendo ese poder".
Alvarado sostuvo que la clave fue haber palpado en la población la necesidad del cambio de dirigencia; y refutó las críticas que le endilgaron haber obtenido el primer lugar en base al respaldo económico que recibió del partido y del candidato a vice de la fórmula del Frente para la Victoria, Alberto Weretilneck.
"Del Frente Grande recibimos la folletería, las boletas y el papelerío; pero nosotros recorrimos los barrios tres veces en esta campaña, detectamos a la gente que no estaba a la mañana y fuimos a la tarde, estuvimos en cada sector dos veces para charlar y la tercera para llevarle el voto, eso es militancia", sostuvo.
Dijo que mientras se dispone a asumir el rol ejecutivo "vamos a trabajar para ganar las elecciones por el Frente para la Victoria a nivel provincial con el mismo esfuerzo que pusimos en la campaña" a la intendencia.
Alvarado es directora de Gobierno de la municipalidad, función a la que accedió desde la carrera de empleada municipal. Es abogada y peronista. Está en uso de licencia y aseguró que desde que inició la campaña "no mezclé la campaña con el trabajo, hasta que salí de licencia fui a los vecinos después de las 14", dijo.
Hasta la asunción dijo que avanzará en el organigrama de funcionamiento y en un planteo de organización de la comuna, pero dijo aún no tener los nombres de su futuro gabinete.

Comentá la nota