Desde la Cámara de Comercio reconocen las pérdidas así como el peligro que deviene de las caídas, mientras señalan que la responsabilidad de los controles radica en el municipio.
Los carteles y estructuras caídas se han convertido en mártires constantes de las tormentas. El temporal del viernes pasado no fue en excepción en este sentido, siendo los locales comerciales más afectados, los ubicados en Quaranta y Uruguay, según un relevamiento policial.
Al respecto, la Cámara de Comercio e Industria de Posadas emitió un comunicado solidarizándose con los comercios y familias afectadas. Pero, ¿quién se hace cargo de los gastos e infortunios ocasionados por las estructuras que danzan al compás del viento con cada temporal?
Desde la entidad que agrupa a los comerciantes posadeños destacan que “La seguridad en la vía pública es fundamental. Los carteles son una responsabilidad del comerciante pero sobretodo de la municipalidad. Más allá de que los comerciantes estén cumpliendo con el reempadronamiento, los controles dependen de la municipalidad”
La cartelería debe ser objeto de inspecciones que se extiendan desde su colocación hasta su mantenimiento en el tiempo, a fin de evitar la posibilidad cada vez más frecuente de accidentes. Al respecto la presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas recalcó que: “Tiene que tener un control, una revisión técnica como medida de seguridad. Con el tema puntual de la cartelería, las precisiones forman parte de la parte técnica que debe presentarse a la municipalidad, que es la que tendría que controlar.
A la hora de contemplar los gastos que ocasionan los embates del mal tiempo en las estructuras, así como en posibles damnificados que resulten víctimas de éstas, la respuesta es una sola, los gastos le corresponden al comerciante. En este marco, Blanco alegó que: “Me imagino que cada comerciante asegurará su negocio. Pero, todo hace al gasto del comerciante. Los vidrios que deben ser reemplazados en el comercio no son cualquier tipo de vidrios, al igual que los carteles y pérdidas de mercadería. Por ello hay que ir previendo medidas de seguridad, porque por lo que se anuncia estas tormentas van a ser bastante seguido” indicó Norma Blanco.
La prevención es clave, y por el momento la única solución a un problema que aqueja cada vez más seguido a quienes se dedican a la actividad comercial en la capital provincial. “Recomendamos que los comerciantes que no fueron afectados aún, revean el estado de sus carteles. No esperar a que suceda algo para hacer la revisión. Ésta es una recomendación a socios y no socios” señaló Blanco, al frente de la entidad.
Lo que el viento se llevó
En la avenida Quaranta la concesionaria de Ford Selva S.A. perdió un tinglado completo y varios rodados se vieron afectados por el derrumbe de la marquesina que cubría el frente de la entrada principal.
En la avenida Uruguay hubo varios carteles, marquesinas y el depósito de Garro Home, de Uruguay casi Chacabuco, que fueron destruidos por los fuertes vientos y el granizo.
La tormenta anterior arrojó por el suelo la marquesina de la colchonería Taurus ubicada en la intersección de Colón y Córdoba, en pleno microcentro posadeño.
Sin embargo, el antecedente mayor, que incluso motivó un seguimiento y adecuación de nuevos valores en cartelería a nivel municipal, resultó el desplome de la marquesina de la histórica Farmacia Argentina sobre Bolívar. Por el accidente un inspector de tránsito, y una madre y su pequeño hijo resultaron con heridas leves. “La caída de la estructura de la Farmacia Argentina fue el disparador de la nueva reglamentación. No recuerdo que se hayan hecho controles antes, pero sí creo que a partir del reempadronamiento.”
Por el momento las pérdidas han sido únicamente materiales y no ha habido víctimas fatales. Sin embargo, los peligros han sido expuestos, y el control para evitar los mismos dependerá de la conciencia preventiva de cada comerciante así como del municipio.
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