La carta que se hizo puente

La carta que se hizo puente
Un vecinito de Villa Warcalde le pidió al intendente Daniel Giacomino por carta, el año pasado, que solucione el problema del tránsito en la zona. Hoy, con los puentes nuevos en marcha, él está feliz.
En Villa Warcalde, sobre el río Suquía y debajo del puente que conecta ese barrio con la Recta Martinoli, se ven obreros en movimiento. Es porque desde hace unos días se iniciaron los trabajos para ampliar el actual cruce y lograr así descomprimir el tránsito en una zona saturada. Los vecinos están contentos por las obras, pero hay un pequeño que, particularmente, se pone “chocho” cuando pasa por el lugar y ve a los trabajadores sobre el agua: es Matías Diehl (13), quien cansado de padecer las eternas demoras para llegar a su casa y temiendo que una urgencia se transforme en tragedia le escribió el año pasado una carta al intendente Daniel Giacomino para que tomara cartas en el asunto.

La misiva era simple pero iba al hueso: “Por ese puente no pasan juntos un auto y un camión, ni un auto y un colectivo juntos por eso se produce la fila. Si llega a haber alguna emergencia hay que ir para La Calera o por la Avenida Colón debido a la fila. Entonces le propongo que realice otro puente o que amplíe y restaure el viejo puente que tiene más de cien años. Schiaretti, Juez y muchos han propuesto que se haga otro puente pero nunca lo hicieron, espero que Usted lo haga”. La carta para Giacomino fue publicada en la edición de Día a Día del 26 de abril de 2010, y unos días después, el 4 de mayo de ese mismo año, la intendencia de la ciudad anunciaba el ensanchamiento del puente de Villa Warcalde. La ejecución de la obra iba ser posible con plata de la Nación y el intendente aseguró en ese entonces que el nuevo paso estaría listo en el lapso de un año.

La idea era de que Giacomino, antes de terminar su gestión, pasara por el reluciente puente con su auto desde la Recta Martinoli hasta Villa Warcalde, pero como el inicio de la obra se demoró, el corte de cinta quedará para el intendente electo Ramón Mestre.

Eduardo Bianqui, secretario de Desarrollo Urbano de la Municipalidad, explicó que las demoras en el inicio de los trabajos se dieron por dificultades en expropiaciones que se debían hacen en ambos márgenes del río para poder asentar los pilotes que sostendrían al puente. “También se demoró mucho porque es un puente que está en jurisdicción de la Provincia pero lo licitó la Nación, entonces hacer todo el papelerío llevó un tiempo”, agregó Bianqui.

Las obras están siendo ejecutadas por la contratista Romero Cammisa y tienen un costo de 16.5 millones de pesos. El proyecto incluye la construcción de dos puentes de siete metros de ancho cada uno con sentido único de circulación para reemplazar al viejo paso, que es doble mano, y que tiene sólo cinco metros de ancho. Además, del lado de Villa Warcalde se construirá una rotonda para sistematizar el tránsito para la salida y entrada de vehículos a ambos puentes. “El intendente quiso tomar compromiso con el joven que le escribió carta”, destacó el funcionario. Ahora, Matías espera impaciente que las obras estén terminadas. Él es rugbier, juega de forward en La Tablada y entrena durante la semana para dejar todo en la cancha el sábado. Varias veces se indignó porque por culpa del tránsito en el puente no pudo llegar a tiempo al club para jugar al deporte que asegura le encanta.

Cuando “Mati” decidió enviarle la carta a Giaco contó: “Le quería informar que cinco de los siete días de la semana se produce fila en el puente de Villa Warcalde debido a lo siguiente: hay clases de rugby en el club Tala y Tablada, clases de hockey en el club Tala y Tablada, a eso se le suma que salen trabajadores, autos y camiones de los barrios El Bosque, Lomas de La Carolina y La Rufina”.

Matías es un pibe de pocas palabras, le gusta más lo concreto, por eso, cuando le preguntamos qué sentía ahora que el puente estaba en marcha su respuesta fue acorde: “Estoy muy contento, muy feliz que se lleva cabo esto para todos los vecinos”. No hacía falta agregar nada más. Él no se cree el héroe en esta historia, sólo un vecino más.

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