Entrevista de LA CALLE a Luis Carrozo, secretario de Gobierno de la Municipalidad de Concepción del Uruguay.
- El fondo vial fue un cambio que se hizo en la intendencia del doctor Lauritto, por el que taxis y remises, en vez de la tasa por la explotación del servicio, pagan un peso por día, a 22 días por mes. En total están contribuyendo con 7 mil pesos mensuales. El costo del asfaltado por cuadra es de 65 mil pesos a lo que hay se le agregan 300 pesos por metro de cordón cuneta. Esto suma un costo de unos 110 mil pesos por cuadra; creo que queda claro que el fondo vial no alcanza. He escuchado que dicen que no se arreglan las calles, creo que en la gestión de Marcelo Bisogni ha quedado demostrado que se ha hecho obra vial, basta ver la cantidad de entradas y salidas alternativas que tiene la ciudad y el arreglo de las calles transversales.
¿Qué se hace por la seguridad vial desde este municipio?
En enero de 2004 presentamos en la provincia un proyecto integral del sistema de seguridad vial. Comprende un lapso de concientización y otro de control. Ya hemos trabajado la concientización. Con la etapa de control estamos en mora por falta de elementos y de agentes. Por gastos que ha tenido la ciudad, se ha ido posponiendo, por eso arrancó en el 2008. En el año 2009, el desastre financiero, la gripe A, el dengue y las inundaciones, restaron recursos y no pudimos avanzar. Estamos a mitad de camino. Sabemos lo que hay que hacer, pero díganme con qué lo hacemos.
¿Cómo evitar los accidentes?
Aquí tenemos calles cortas y angostas, un microcentro grande, donde hay que prever estacionamiento para carga y descargas y demás. A la carga y descarga le hemos puesto límite horario y se ha descongestionado bastante el tránsito. Tenemos prevista una zona de corralón para depósito de vehículos que se secuestran en infracción y una zona de carga y descarga de mercaderías, hasta donde llegarán los camiones y los comerciantes tendrán que enviar vehículos más chicos a retirarlas.
¿Y la lucha contra conductores imprudentes?
Necesitamos tener un registro único en la provincia, porque hay infractores que cambian de domicilio de una ciudad a otra y sacan allí un nuevo registro. También hay que unificar la forma de expedición de los registros. Esto depende de una política de estado que debe implementarse a nivel nacional, provincial y municipal.
En el tema velocidad y alcoholemia, creemos que deben controlar también Gendarmería en las rutas, la policía dentro de la ciudad y la Prefectura en la ribera. A Prefectura ya le están llegando los alcoholímetros.

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