Carrocero que heredó una vocación de trabajo

Una gran cantidad de industriales santarroseños heredan su vocación de padres o familiares que marcaron su propio camino. Cristián Hroncich es uno de los ejemplos cabales de esta característica de realizadores locales.
El mecánico es uno de los fabricantes más relevantes de carrocerías y cajas de carga para trasportes pesados, como por ejemplo camiones, en todo el territorio pampeano. A su vez, efectúa, en su taller, soldaduras, repuestos y servicios de auxilios en ruta para este tipo de vehículos de gran porte.

Hroncich nació el 6 de marzo de 1979 en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. Transcurrió parte de su infancia en Río Negro, donde realizó sus estudios primarios, y luego sus padres se mudaron a la capital pampeana. El entrevistado transcurrió su educación secundaria en esta ciudad. El hombre recuerda que su padre siempre se dedicó a la mecánica hidráulica por lo que él heredó esa pasión por este tipo de trabajos de fabricación y reparación.

Sin embargo, sostiene que el taller, donde trabaja en la actualidad, lo heredó del padre de su mujer. "Mi suegro tenía a cargo este galpón, donde realizaba las mismas labores que se llevan a cabo, es decir que todo esto lo traté de continuar de la mejor manera", expresa el industrial.

Reparación.

El entrevistado, titular de "Metalúrgica Hroncich", afirma que en el galpón de fabricación de carrocerías y acoplados, empezó a trabajar a partir del 2005. Dice que todo estaba montado aunque él agregó los servicios de auxilio en la ruta de los camiones y los repuestos de acoplado.

Como todo industrial, el comienzo de la fabricación significa un paso fundamental para el futuro desarrollo de un elemento de vital utilidad para una parte importante de la sociedad. En el caso de "Metalúrgica Hroncich", la chapa es la única materia prima que el industrial y los operarios utilizan para la fabricación de las carrocerías, acoplados y cajas de carga de camiones. "La chapa la adquirimos en una dobladora santarroseña que, a su vez, realiza el corte y el doblado de la chapa", declara.

De acuerdo con el porteño, para la realización de un acoplado se debe contar con una parte del chasis del camión. En el taller mencionado se realiza la estructura superior donde se fabrican los pisos, las puertas y el sector central del transporte.

Aclaró que en el galpón se llevan a cabo todos los servicios mencionados, excepto la parte mecánica de los motos de los vehículos. "Hacemos suspensión, reparación de chasis y todas las roturas que pueda sufrir el acoplado", amplia el industrial. Y agrega que no tienen clientes sino que las personas que requieren de su servicio acuden al galpón para que le realicen el trabajo correspondiente.

Clientes.

Hroncich sostiene que en esta provincia no alcanzan los costos para tener acoplados en stock sino que directamente los clientes se dirigen al galpón. En su taller además, cuenta con dos operarios. Todos trabajan de lunes a viernes de 8.30 a 12.30 y de 14 a 18 mientras que los sábados están de 8.30 a 13.30. Allí, cuentan con una importante cantidad de máquinas soldadoras especiales y sensitivas como así también amoladoras y otras herramientas manuales.

"El trabajo bajó, antes tenías más de cuatro camiones esperando afuera para que sean atendidos pero, de todas maneras, no nos podemos quejar porque el taller está siempre lleno", reconoce.

Hroncich manifiesta que, en la actualidad, es el único fabricante de cajas de carga en la provincia lo que genera una buena respuesta por parte de los clientes.

Dice que muchos transportistas pampeanos, de otras provincias y países como por ejemplo Brasil y Chile, llevaron sus camiones para que sean arreglados posteriormente por los operarios de "Metalúrgica Hroncich". Completa que allí sólo se reparan camiones aunque también arreglan chasis y suspensiones de camionetas.

Movimiento.

El relevante movimiento laboral de "Metalúrgica Hroncich" se puede contemplar con sólo concurrir al taller ubicado en la calle Mariano Pascual. En forma permanente, los camiones ingresan al taller con el objetivo que los operarios realicen las labores correspondientes en el lugar. Cuando este medio llegó al galpón, comprobó como los mecánicos trabajaban a destajo con la intención de reparar los camiones averiados por diversas causas.

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