Los carriles exclusivos ya están delimitados y generan controversia

La opinión de los rosarinos a poco del debut de los espacios para colectivos, el 13 de febrero. El tema tiene opiniones divididas. Dicen que para los autos particulares el corredor es angosto.
En la esquina de Santa Fe y Sarmiento, la Mesa de los Galanes del bar El Cairo trataba de echar luz sobre los carriles exclusivos que lucían flamantes, recién delimitados con pintura blanca y hasta vibraline. La nueva modalidad de circulación debuta dentro de una semana y el desconcierto de los "galanes" discutiendo en la vereda, representaba, al menos ayer, la opinión generalizada.

"¿Por dónde dobla un taxi que viene por Santa Fe si el pasajero quiere ir a Sarmiento y Córdoba?", planteó Ricardo "Negro" Centurión. Desde un supermercado, a treinta metros, María del Carmen Schalch también planteaba sus dudas. "Para el comercio no está bien. ¿Qué proveedor va a venir a dejar mercadería de 0 a 7, que es el horario de descarga que pusieron?.¿Cómo hacemos para recibir la mercadería, dónde podrán estacionar los proveedores?", planteó detrás del mostrador.

Detenido por el semáforo, un conductor que apenas había advertido la delimitación especuló sobre el ritmo que tendrá la circulación. "¿Por este carril van a ir motos, autos, bicicletas y taxis vacíos? Me parece bastante engorroso", alcanzó a decir antes de reanudar la marcha y después de haberse interiorizado con los circunstanciales transeúntes que se habían sumado a debatir el tema.

"No lo tengo claro al tema, pero si esto permite agilizar el tránsito caótico de esta ciudad, me parece bien", dijo el historiador Rafael Ielpi mientras hacía mandados por Santa Fe.

"Me parece bien", marcó Miguel Ojeda después de que una mujer ocupara su taxi. Apurado por un pasajero con menos humor, casi grosero, Marcelo Díaz, portavoz de Taxistas Unidos, apuró un análisis y mostró su acuerdo con el sistema que debuta el 13 de febrero: "Participamos de las reuniones con las autoridades y creemos que algo había que hacer porque es un caos. Habrá que seguir con las cocheras subterráneas". Y anticipó que insistirán en el Concejo para que no circulen vehículos particulares en el microcentro. Menos optimista, un colega suyo fue tan fugaz como la luz roja: "Van a durar cuatro días como el carnaval", dijo sonriendo mientras iniciaba un nuevo viaje.

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