Carrió, entre sombreros y cumbia

De qué hablan los políticos cuando nadie los escucha
El jueves por la noche, los principales dirigentes de la Coalición Cívica se juntaron en el Club Sirio-Libanés para festejar los 60 años de una de las mejores amigas de Elisa Carrió: la diputada Elsa Quiroz. Luego de degustar la comida árabe (el cordero con cuscús fue sobresaliente), y de escuchas a un eximio trío de cuerdas, los dirigentes de la Coalición se entusiasmaron al ritmo de la cumbia, siendo Gerardo Conte Grand uno de los más diestros a la hora de bailar el "Bombón asesino". Fue entonces, al filo de la medianoche, cuando Carrió apareció para saludar a la homenajeada, una de las fundadora de ARI. Feliz, a pesar del cansancio (pues venía de un programa de TV), Carrió no participó del baile, pero lució un curioso sombrero de colores al estilo D´Artagnan. Del quiebre del Acuerdo Cívico y Social nadie habló durante varias horas de jolgorio.

Enojo de Reutemann por su candidatura

El senador Carlos Reutemann se manifestó molesto con los que instalan en forma permanente su candidatura presidencial. El ex gobernador santafecino lo comentó en la mesa de coordinación del Peronismo Federal la semana última con otros tres ex gobernadores: Ramón Puerta, de Misiones; Juan Carlos Romero, de Salta, y Adolfo Rodríguez Saá. "El «Lole» se quejó de que muchos dirigentes cercanos lo intentaran lanzar a la carrera. Y dijo que, si fuera candidato, estaría trabajando desde hace un año. De ninguna manera puedo aceptarlo, y me hace daño", dijo enojado. No hizo nombres, pero muchos entrevieron que se refería a Francisco de Narváez, futuro candidato a gobernador bonaerense en 2011. Habrá, entonces, cuatro candidatos presidenciales: Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá. Mauricio Macri sólo se podría incorporar el año próximo a un frente entre Pro y Peronismo Federal. Por el momento, Reutemann no será de esa partida, aunque sus allegados sigan trabajando para 2011.

Empatía de Macri por las fiestas y los chistes

A pesar de sus esfuerzos por demostrar simpatía, está claro que a Mauricio Macri le cuesta relajarse en público. Tanto es así que en una reciente y multitudinaria cena de la peña boquense en Pergamino, el ex futbolista e ídolo boquense Alfredo Rojas ("Tanque") le dijo una frase que despertó la risa de los presentes. "Escuchame, Mauricio, después de tantos años a vos te conozco más la nuca que la cara", dijo en broma el ex centrodelantero, cuando el jefe de gobierno hablaba con otros dirigentes y simpatizantes que participaron del acto. Al parecer, el chiste no le cayó nada bien a Macri.

Mariotto no quiere prender y apagar la luz

Las fuertes declaraciones de Osvaldo Papaleo en el acto kirchnerista del viernes, en Mataderos, lo dejaron en un segundo plano, pero el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Gabriel Mariotto, también aportó lo suyo en la pelea argumental contra el Grupo Clarín. "Ni creemos lo que dice el diario ni creemos el sesgo que les dan a los hechos informativos", dijo, para resaltar luego la capacidad crítica de los peronistas y, sobre todo, de los militantes por sobre la capacidad de los seguidores del multimedio. Entre ellos, eligió a los televidentes del programa Prende y apaga , del canal de noticias TN. "Tampoco nos pueden hacer prender y apagar la luz a las doce de la noche como si fuéramos muñecos de torta o salames", concluyó Mariotto.

El entusiasmo de los dirigentes por Twitter

Legisladores del oficialismo y la oposición, funcionarios y dirigentes se entusiasman cada día más con los mensaje de 140 caracteres de Twitter. Pero la manía cibernética de muchos ha llegado a relatar partidos de fútbol, básquet y hockey en tiempo real. Así ocurrió con Mauricio Macri y el partido de básquet de la Argentina contra Australia; el canciller Héctor Timerman relató el partido de Boca-Vélez, y la diputada de Pro, Paula Bertol alentó online a las Leonas durante el partido contra Sudáfrica. Los comentarios deportivos van desde recomendaciones a los jugadores hasta palabras de aliento o críticas a distancia

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