La líder de la Coalición Cívica cree que si se frustra el acuerdo con el radicalismo debe sumar a sectores peronistas. Elogia al Lole y a Felipe Solá.
Apenas el vicepresidente avanzó en su camino de regreso al centenario partido que lo había expulsado en 2007, Carrió les marcó su límite a los radicales. "No votaría a Cobos para presidente", azuzó en ese entonces la diputada de la Coalición. En las últimas semanas, Lilita reafirmó sus dichos y fue un paso más allá: "Si la UCR va con Cobos, nosotros vamos por otro lado".
"La cuestión no es ganarle al kirchnerismo de cualquier modo, ya que durante los procesos en los que se ha actuado de esa manera, no se realizaron transformaciones reales en términos de acumulación política. El tema central no es con quién construyamos, sino quién conduce y hacia dónde vamos", explicó ante Crítica de la Argentina el diputado nacional de la CC-ARI Horacio Piemonte.
En medio de sus reiteradas riñas con la cúpula del radicalismo, la Coalición comenzó a pensar en un frente electoral alternativo al Acuerdo Cívico y Social de cara a 2011. Más aún, cuando ni el GEN, que lidera Margarita Stolbizer, ni el socialismo de Hermes Binner figuran como aliados seguros, sobre todo después de los roces que surgieron luego del 28 de junio. Con ese panorama, Carrió prefirió poner los esfuerzos en su partido y en consolidar su rol en el ámbito parlamentario, al mismo tiempo que enfocó su mirada hacia el histórico contrincante de la UCR: el justicialismo.
Además de los elogios públicos, la chaqueña mantuvo algunas conversaciones con el senador santafesino Carlos Reutemann, con quien tiene buen diálogo, según explicaron desde su entorno. "Con el PJ no se puede acordar nada, pero creemos que hay sectores de ese partido que podrían converger aquí. Lilita tiene una buena relación con Lole", explicó un hombre de confianza de la legisladora.
La diputada Patricia Bullrich prefirió no personalizar, pero aseguró que "tiene que haber conversaciones con el radicalismo y también con el peronismo" y especificó que "sea quien sea, tiene que cumplir con los requisitos morales y programáticos esenciales".
"No es una etapa para hablar de alianzas electorales, sobre todo porque hay debates muy fuertes al interior de los grandes partidos", señaló Piemonte. No obstante, el diputado dejó la puerta abierta para nuevos acuerdos y aclaró que "es posible armar algo con algunas figuras del peronismo". Reutemann no es el único nombre que suena dentro de la CC-ARI. El ex gobernador y presidente del bloque de Peronismo Federal, Felipe Solá, también está entre los peronistas preferidos de Carrió.
"Podemos tener un grado de entendimiento con Reutemann o Solá, pero jamás con (Ramón) Puerta, (Juan Carlos) Romero o (Alberto) Rodríguez Saá", remarcó un integrante de la mesa nacional de la Coalición Cívica sobre el esquema de mediano plazo.
Más allá de pensar en un plan B, los fugaces coqueteos de Carrió con Reutemann y Solá tienen un segundo objetivo: mandarles un mensaje a sus socios de la UCR, que en más de una oportunidad afirmaron que no existe posibilidad de hacer una alianza electoral con el justicialismo. "La expectativa está puesta en que el radicalismo mantenga la unidad del ACyS. Si eso no pasa, nosotros estamos en condiciones de presentarnos con otras fuerzas", advirtió Piemonte.







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