“Nadie tiene la verdad absoluta”. El concejal evalúa el primer año de gestión: “hasta ahora son solamente anuncios”. 366 días sin diálogo con el Intendente. Dice que Bucca le “cae simpático”.
La entrevista empieza con la historia de Alfredo E. Carretero, con un Carretero (h) recordando el 10 de diciembre de 1983: “estaba papá asumiendo, nosotros veníamos con mis hermanas y mi mamá, era un gran acontecimiento familiar, de mucho orgullo y festejo”. Él tenía 13 años, y por lo tanto estaba consciente de lo que ocurría, “también recuerdo a la dictadura, cuando viajábamos y había que parar para que te revisen el auto. Hoy casi ni se recuerda eso”.
Ya se ha naturalizado el hecho de vivir en democracia. Ayer (domingo) Página 12 publicaba una encuesta en la que destacaba que los argentinos elegimos la democracia como el mejor sistema. Llamativa y preocupante es la existencia de un 15% que está en desacuerdo. Carretero realza “preocupación porque existe un porcentaje así de gente que crea que es mejor otro tipo de gobierno”. Interpreta que “muchas veces se utilizan los mecanismos de la democracia o las mayorías para ser totalitarios, de ese autoritarismo la gente se cansa. Nos pasa a veces en el Concejo, con ocho votos, termina decidiendo la razón el doble voto del Presidente”.
El concejal expone que “vivir en democracia implica una convicción, en la que uno gobierna para todos; mi abuelo me enseñó que hay que escuchar a todos, porque el crítico más grande o el analfabeto total algo de razón y sapiencia tendrá, como también que yo podré estar equivocado”. Se analiza en rol legislativo, “yo estoy aprendiendo como concejal, pero si al discutir con alguien, no pensás en que el otro puede tener algo de razón, no vas a poder mejorar, porque nadie tiene la verdad absoluta”.
Carretero es joven y nuevo en la política. Se le pregunta si esas dos condiciones no provocan un cambio en las relaciones de la comunidad política, cuáles son las razones. “A mi generación le falta participación, los años del menemismo aislaron a la gente de la política. Cuando falta discusión y debate, la gente empieza a pensar que la única verdad es la suya, y no se escucha a los demás. Yo creo que estamos empezando a levantar, hay algo bueno del kirchnerismo que son las movilizaciones de jóvenes, como La Cámpora o la Juan Domingo. En la época de Alfonsín estaba la Juventud Radical, la Coordinadora, Franja Morada, para mucha gente eran los jóvenes rebeldes, y eso parecía peligroso, sin embargo el radicalismo se fortaleció por la activa participación de la juventud. Ahora la JR y la del peronismo se están moviendo, eso genera fe y futuro”.
Al momento de evaluar las herencias políticas piensa en su propio padre. Lejano al peso del ser hijo de, sostiene que “cuando la historia se vive con honestidad intelectual porque era lo mejor de ese momento, no es una carga. Uno debe estar orgulloso de las cosas que se hicieron convencidas y corregir los errores. Ver a mi padre actuando en política moviliza, tuvo años duros, difíciles, con inundaciones; aún recuerdo las primeras interpelaciones. Son esas situaciones difíciles las que me formaron, porque la política suele dejar insatisfacciones, quita tiempo a la familia, pero también es un deber de todo ciudadano dejar algo al pasar por la vida”.
Carretero explica que desde “los dos abuelos viene la política, los dos tuvieron gran participación”, política o cooperativa, recordando que en La Mañana a Salvador Carretero se lo refería como “combativo y combatido, lo que habla de una persona de ir al frente y tener roces, cuando uno habla, uno dice su verdad. Tenemos un gen combativo, pero nunca tibio”, asegura.
El concejal se mantuvo alejado de la interna radical hasta los últimos días. Se lo interroga sobre el gusto por el regreso de Alfredo Carretero. “Me gusta por él, porque es su pasión, y también porque vi gente contenta que volvía al comité, con ganas de participar. Si entendiéramos que la interna nos ayuda a sumar, seríamos un partido mucho más fuerte. Yo le di todo el apoyo, no le dimos apoyo público porque tenemos un bloque de concejales muy compacto, para trabajar en conjunto, y nos parecía que la interna debía dirimirse en una elección”.
Tuvo reparos personales, profesionales y laborales para aceptar su participación política. Su llegada al HCD estuvo marcada por las ganas de hacer, pero el hecho de perder la Municipalidad hizo que cambiaran los roles. “Hizo que tuviéramos que ser la oposición”, observa el ingeniero, “pasamos a ser quien controle y trabaje con la gestión. La UCR venía con concejales oficialistas, con todo un equipo de trabajo en pos de un mismo objetivo, ahora nos quedamos solos los seis concejales. En un momento nos significó que todas las responsabilidad caían sobre nosotros”, lo que –dice- los hizo replantear el trabajo.
A la hora de pensar en la gestión de Bucca tiene reparos. El 11, un año y un día después de la asunción de Bucca, tendrán la primera de las reuniones, “hace ocho meses hicimos un pedido de informes sobre la matanza de perros, no nos lo dieron, pedimos lo libros de sueldos en enero, nos dieron enero y recién ahora otro”. “No hemos tenido reuniones oficiales, personalmente se lo he dicho, porque tengo buen trato con el intendente, espero que entienda que las críticas que le hago se entiendan como tal. No tenemos el tema de la reunión con Bali, espero que no sea para aprobar el Presupuesto en dos días, podemos hablar, es una persona amena, me cae simpático, pero falta para tener un diálogo”. Ahora, dice, lo envalentona el comité, sin el pesar de la soledad.
En el Concejo faltaron acciones, él asegura que “faltó trabajar más”, destacando que ahora son la oposición, “nuestros concejales eran oficialistas o funcionarios del oficialismo. Antes un informe lo tenías al instante, ahora tardan ocho meses. Pero también, con un gobierno nuevo tenés un cheque en blanco por un período, donde es muy difícil ser crítico, hay que dar tiempo. Esas dudas nos costaron, tardamos en darnos cuenta, pero por ahí son los tiempos de las instituciones democráticas. Ahora estamos trabajando distinto. Igualmente no dejamos de lado los temas importantes, como los despidos, que los hubo, casi ciento cincuenta, y las presiones como también gente relegada”.
En 2012 “nos propusimos algunas cosas, como el tema del agua. Desde mayo estamos diciendo que tenemos problemas, hemos pedido emergencia agropecuaria y económica, hemos propuesto que arme la comisión de aguas, los consorcios canaleros, que llame a las entidades con la entidad de agua. Lamentablemente está lloviendo cada vez más y Bolívar se convierte en una zona de riesgo hídrico. Otro tema es el agua que tomamos”. También incluyó que “no vamos a dejar pasar anuncios que no son, porque hasta ahora son solamente anuncios”. Otro tema que quiso destacar “es ambiental, que es el de la matanza de perros en Pirovano, donde vemos que se empezaría a sospechar que el Municipio estuvo involucrado con el tema de las barredoras. También vemos que el basurero es eso, un basural, no se le ha dado importancia, se ha cortado lo que estaban trabajando. Lo mismo ha pasado con el Parque Industrial, le falta ordenar, no está limpio”.
Finalmente Carretero entiende que el gobierno comunal “ya lleva un año de gestión, ya pudo hacer, o ¿qué pasó con los proveedores, se les está pagando bien?. Los sueldos de los trabajadores, ¿qué pasó, aumentaron acorde a resto? ¿Qué pasó con el Presupuesto, con la energía eléctrica?. Le quedan tres años, ojalá lo pueda cumplir, nosotros lo vamos a ayudar, pero ya hemos visto que para muestra basta un botón”.
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