Los ruralistas aprovecharon el escándalo del empleado del Ministerio de la Producción denunciado por estafa por la venta de rollos. “Hace más de un año lo denunciamos cuando decíamos que los subsidios eran perniciosos para la comunidad, ya que primero denigran a quien los recibe (el productor) y segundo corrompen a quien los otorga, ya sea otorgar dinero o proveer de alimentos en forma física”.
“Casi como una perfecta máquina de relojería suiza, una vez más se cumple a la perfección ese mecanismo donde influyentes funcionarios asociados a los perfectos perejiles de siempre (con relaciones sentimentales con otros funcionarios) sincronizan y comulgan en forma perfecta un plan urdido en definitiva para provecho de ellos mismos y a su vez para dañar a la sociedad”, señalaron.
Para los productores, “esto no es novedad en la provincia, basta observar como en el IPAV, donde se licitan las costosas casas destinada a los más humildes, se robaron hasta la plata de las cuotas de los ilusionados futuros propietarios. O sea, el descontrol no es nuevo en el Estado, lo que sí es nuevo es que se han anunciado frondosos recursos para el Ministerio de la desproducción, para repoblar de vacas La Pampa”.
“Si desde este Ministerio no pueden controlar que un simple empleado, sin ningún tipo de influencia (como ellos dicen), les meta un buraco en nombre de La Pampa, inicialmente de 300.000 pesos, por no pagar lo que se compra en nombre del Estado, que ha terminado con la denuncia de un productor en un juzgado piquense, ¿cómo es posible que vayan a controlar en forma eficiente y proba el gasto y la adjudicación de trescientos millones de pesos, que todos los contribuyentes incluyendo al campo y otros sectores, van a aportar para la reconstrucción pecuaria de la provincia?”, se preguntaron
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