La Carpa Verde manifestó su apoyo a los senadores pampeanos que adelantaron el rechazo al Decreto de Necesidad y Urgencia del Gobierno Nacional para crear el Fondo del Bicentenario. En esa posición coincidieron el radical Juan Carlos Marino y el justicialista Carlos Verna, aunque éste último moderó esa postura con la presentación de un proyecto de ley para que se puedan utilizar las reservas. Esa idea, que contraría la estrategia del kirchnerismo e inclusive desairó al gobernador Oscar Mario Jorge, fue elogiada por los productores.
"Los senadores pampeanos se han encolumnado detrás de un objetivo que tuvimos la oportunidad de pedir, debatir y compartir con cada uno de ellos en persona a lo largo de estos últimos dos años en distintas reuniones en las cuales participamos, con la firme creencia y entusiasmo de poder transmitir toda esa fuerza que creemos y creíamos llevar con nosotros, y que en algún caso creemos haber contagiado", apuntaron.
Los productores expresaron su "satisfacción de poder ver al Congreso de la Nación debatir todos los temas que seguramente devendrán en los próximos meses y estamos seguros de que nuestros senadores y diputados pampeanos, no importa el color político que tengan, pondrán lo mejor de sí para, llegado el momento, aunar fuerzas en pos del bien común de la provincia de La Pampa y la Argentina toda en búsqueda de más federalismo".
Mediante un comunicado, la Carpa Verde planteó también que "como es un clásico ya en los últimos años, se estrena este otoño otra película de terror a la que muchos productores agropecuarios asisten como hipnotizados como por un prestidigitador, inducidos seguramente por las buenas condiciones climáticas que se plantean hasta el momento de persistir la cadencia de lluvias durante los próximos meses".
"No muchos años atrás, las siembras de fina en toda la región del sur pampeano y sudoeste de la provincia de Buenos Aires le permitieron al productor y a los pueblos de la zona de influencia vivir y progresar con el cultivo de trigo; generaciones de productores armaron campos, construyeron casas en los pueblos y mandaron a sus hijos a estudiar a la universidad obteniendo el tan mentado ascenso social con el cual muchos bisabuelos y abuelos llegaron a estas vastas zonas de la llanura pampeana", manifestaron.
"Por otro lado, los sucesivos gobiernos fueron utilizando el precio de la carne y del pan como variable de ajuste de bienestar social en las grandes ciudades. Ya no importa si algún obrero del pueblo puede o no comprarse su casa o construirla, lo importante es que tengan pan y carne barata", añadieron.



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