Acusa al banco por falta de seguridad y la ubicación de las cajas. Critica al Estado por la colocación tardía de los biombos. La cifra que reclama es 6.668.000 pesos en concepto de "daños y perjuicios". Carolina Píparo fue víctima de una salidera bancaria cuando estaba llegan al fin de su embarazo en 2010. Producto de la balacera su hijo Isidro, que nació de urgencia, falleció.
Cuestiona la disposición de la línea de cajas que permitía "que cualquier persona que ingresara a la sucursal pudiera tomar conocimiento de las operaciones que realizaban los clientes, incluso y fundamentalmente la extracción de dinero".
Píparo asegura que fue marcada por un sujeto que estaba dentro de la sucursal y no realizaba ningún trámite.
La demanda también cuestiona el accionar del "Estado como consecuencia de tan lamentable hecho e irreparables pérdidas para nosotros, lo hizo tibia y tardíamente colocando ΄biombos΄ en la línea de cajas. Como siempre con posterioridad al hecho, circunstancia de público conocimiento".
El dinero de la demanda está dividido en 58 mil pesos por el dinero que le fue robado, 400 mil por incapacidad física, 700 mil por daño estético, 1.400.000 por daño estético, 1.400.000 por incapacidad psicológica, 100 mil por gastos de asistencia, 10 mil por gastos de sepelio de su hijo, 1 millón por la pérdida de chance y 3 millones por daño moral.
Píparo fue víctima de una salidera bancaria el 29 de julio de 2010. Estaba embarazada de nueve meses cuando salió con una importante suma de dinero de una sucursal del Banco Santander Río de La Plata.
Tras ser interceptada por los delincuentes fue baleada. Ella, y su bebé quedaron en grave estado. Isidro, el recién nacido, falleció a los pocos días. Carolina se recuperó un tiempo después.
La investigación pudo dar con 6 personas integrantes de la banda que robó a Píparo, que están presas. El 1 de agosto será el comienzo del juicio oral.
A poco más de un año del trágico crimen, Carolina fue mamá de Inés, que nació en perfecto estado de salud.

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