La AFIP informó que las obras de infraestructura que se realicen en los barrios cerrados y club de campo destinados a vivienda deberán pagar una tasa de IVA de un 21%, el doble del 10,5% actual. Esto encarecerá el valor de las propiedades
Esto significa que el establecimiento de redes cloacales, eléctricas, de provisión de agua corriente y la pavimentación de calles serán regravado debido a que afecta directamente a las viviendas en cuestión.
Esto marca una clara diferencia con lo que ocurre con la construcción de edificios urbanos. En estos casos, la tasa reducida del 10,5% –trasladada por las empresas constructoras a los countries– tiene la intención de equilibrar la situación de los créditos acumulados en la construcción, que con la compra de materiales e insumos, que tiene una carga de 21% de IVA, más los impuestos generados con la venta, ven encarecidas las propiedades. Es decir, bajando el gravamen a las obras de agua, cloacas y luz se logra que los costos no sean trasladados en su totalidad al futuro comprador.
Otro punto a tener en cuenta es cuando el adquiriente se hace con un terreno en un country o barrio cerrado y no con una vivienda. En estos casos, no se debe pagar IVA por la tierra. Pero hasta el momento la infraestructura se abonaba al 10,5%, tasa establecida por las constructoras y que ahora va a cambiar con el nuevo dictamen.
"Con esta opinión del fisco, sumado al decreto 1230/96 que modificó el reglamento del IVA, la AFIP está generando de forma definitiva un incremento en los costos de los terrenos o casas construidas en los barrios cerrados", sostuvo Santiago Sáenz Valiente, del estudio Sáenz Valiente & Asociados, al diario El Cronista Comercial.
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