Desde esta semana, comer carne cuesta más caro a los consumidores formoseños, principalmente porque la demanda sigue siendo alta, pero “es notoria la escasez de hacienda” en el país, según dijeron a La Mañana.
“Esto repercutiría en el precio al consumidor en aproximadamente dos pesos el kilo”, dijo Manuel Barberis, comerciante del rubro, quien aseguró que las subas afectan a todos los cortes.
La Mañana también observó aumentos de hasta 7 pesos por kilo en algunos productos, por ejemplo, el asado. “Es un corte que varía mucho y en el que se presenta una gran cantidad y variedad de ofertas, de calidad”, dijo.
También advirtió que en este corte en particular varían mucho los precios, “pero un asado bueno está ahora entre 28 y 30 pesos el kilo”. En el descenso de calidad que desemboca en la vaca, se encuentra en los comercios el asado desde 7 a 10 pesos el kilo. La pulpa de novillito cuesta 31 pesos, la costilla de novillito cuesta 24 pesos y la de novillo $ 22.
El pollo y el cerdo, en cambio, no modificaron sus precios en las últimas semanas y siguen siendo productos muy requeridos, aunque ninguno llega a los volúmenes de carne vacuna que se consume.
Poca oferta
“El aumento es por la poca oferta que hay en el país y la gran demanda que existe. Para hablar claramente: es un faltante de hacienda, que hace rato se venía diciendo y que lleva a estos precios excesivos”, dijo Barberis.
Además, consideró que “se viene una época difícil, donde los distribuidores no van a poder bajar los precios; se van a mantener, a lo sumo, estos precios altos y el consumidor va a buscar una variante, aunque sabemos que para nuestra alimentación es un producto casi irremplazable”.
La última suba en la carne se dio aproximadamente hace 25 días a un mes, pero no tuvo la magnitud de la registrada esta semana porque algunos comercios absorbieron el mayor costo de la media res y no lo trasladaron al mostrador, cosa que ahora sí ocurrió.
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