Mientras que los corsos del interior hace tiempo están listos, en Capital no hay fechas ciertas sobre el cronograma de desfile. Tampoco se sabe el precio de las entradas, no se firmó aún el convenio con el gobierno por el Corsódromo, ni hubo promoción publicitaria por el evento. Comparseros piden que, como el chamamé, la fiesta caiga en manos del estado.
Hasta ayer, las comparsas y agrupaciones musicales desconocían cuándo recibirán el monto acordado con la empresa Fenix Enterteimer Group, (beneficiada con una licitación para la organización del evento extendida hasta el 2016), que debía haber depositado en noviembre. Tampoco lo hizo el pasado 12 de diciembre, el segundo plazo establecido por la empresa y que tampoco cumplió.
A 36 días del inicio de la denominada fiesta de Momo, hay más silencio que anuncios por parte de los referentes de Fénix y las imprecisiones en torno al espectáculo inquietan a los comparseros, muchos de los cuales invierten cifras superiores a los 150.000 pesos en el desfile de carnaval. “Estamos esperando, hasta el día de hoy no recibimos ese dinero y nos generan inconvenientes”, expresó Verónica Casabonne, tesorera de Ará Berá, en diálogo con el programa radia “Carnavales al Día”. “Hablamos con la empresa y nos dijeron que el lunes nos acreditaban el dinero pero hasta ahora no se sabe nada”, dijo la dirigente.
En tanto, la presidente de la Federación de Comparsas y Agrupaciones Musicales (FECAM), Belén Jantus expresó que según la empresa “ya depositó el monto y solo resta esperar las 48 horas para la acreditación correspondiente”. Sin embargo, la segunda promesa de Fénix habría sido abonar el cachet correspondiente para el 12 de diciembre, pero nuevamente el pago se demoró.
Hasta aquí, uno podría pensar que el problema solo se limitaría a una cuestión de dinero, pero los desaciertos aún son mayores porque hasta ayer los propios dirigentes desconocían si el carnaval se extiende hasta cuaresma o no. “Nos dijeron que sí, pero no sabemos nada”, expresaron desde una agrupación musical.
El desconcierto se debe a causa de una ordenanza, que prohíbe que el carnaval desfile en tiempos de cuaresma, estableciendo como fecha límite el miércoles de ceniza. Para que la normativa no se aplique como a “cualquier hijo de vecino”, la Municipalidad como juez y parte, estudia pedir a la Justicia un recurso de amparo para que se extienda la comercialización del espectáculo. A todo esto el propio intendente capitalino Carlos Espínola, se rehúsa a esta posibilidad para no tener que dar explicaciones a la Iglesia sobre la decisión que a esa altura sería una cuestión puramente comercial.
Otras de las cuestiones planteadas por los protagonistas del carnaval es la falta de promoción de la fiesta, una de las razones por el cual se habría otorgado la concesión a una empresa nacional con la promesa de publicidad en las principales ciudades y medios de comunicación que por el momento brilla de ausencia. Sumado a esto, se desconoce cuál será el precio de las entradas y quiénes serán los artistas que “coparán” los shows de comparsas, del cual solo se estima que vendría el grupo fenómeno de la cumbia “cool” Agapornis.
En enero pasado, el referente de Fénix Marcelo Dionicio había expresado a época que “el año pasado logramos que el país entero volviera a hablar de Corrientes. Posicionamos al carnaval de esta ciudad en el lugar que se merece”. Sin embargo hasta el momento el espectáculo del corsódromo, no varía en nada de lo propuesto en los últimos años por el empresario correntino y actual diputado provincial José “Pepe” Fernández Affur.
Todo esto sin hablar aún del tema de las tribunas, iluminación sonido y lo más importante de todo como la seguridad, tanto del predio como de los alrededores, salud y el tránsito en pleno período de vacaciones teniendo en cuenta que el corsódromo está a la vera de la Ruta Nacional N° 12, entre otras dudas. En Capital, Momo aguarda definiciones para saber cómo será su fiesta.
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