Carnaval con contrastes económicos

Por Daniel Fernández Canedo

La vuelta de la Costa por la ruta 2 fue por momentos para los automovilistas a paso de hombre.

El fin de semana largo de Carnaval mostró otra vez que parte de los argentinos siguen teniendo posibilidades de consumo . También la Ciudad se llenó de brasileños y el deme “dois” por el atraso del real frente al dólar constituye todavía un argumento a favor para parte de los comerciantes porteños.

Otros, en cambio, se quejan en estos días porque las restricciones a las importaciones que impone la Secretaría de Comercio y el cepo cambiario del Banco Central les impide comprar y pagar al exterior con fluidez .

Esa situación afecta al comercio, la industria y la actividad económica en general. Pero los reclamos, si los hay, deben ser formulados con sordina .

El empresario que se queje por las dificultades para importar o girar fondos al exterior sabe que recibirá un apriete de Guillermo Moreno u otras presiones que afectarían la marcha de su negocio. Se s ienten observados y prefieren mantener silencio y bajo perfil. Claro que esa estrategia no siempre resulta suficiente y es lo que viven en estos días las petroleras, y en especial YPF.

YPF, la principal empresa del país, era vista hasta hace muy poco como una compañía amiga del Gobierno. Se acomodó a las normas y precios fijados desde el Estado durante años y nada hacía pensar que una embestida oficial podría alcanzarla.

Ahora, casi a diario , un comunicado oficial, un ministro o un funcionario aparecen cuestionando los precios, las cantidades vendidas y la supuesta falta de inversión.

¿Qué cambió? Entre otras cosas que se desconocen, podría deberse a que el año pasado la importación de combustible creció 110% y por primera vez en 20 años la Argentina importó más energía de la que exportó .

Hay menos dólares y ese déficit seguirá por años y podrá crecer si no se cambia la política que el propio Gobierno aplica desde 2003. El Gobierno busca culpables pero es imposible que pueda decir yo no fui .

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