Carlos Rubín quedó solo

Carlos Rubín quedó solo
El presidente del Superior Tribunal de Justicia de Corrientes, Carlos Rubín disertó en la sede del Colegio de Abogados de la Cuarta Circunscripción dentro del ciclo de conferencias organizadas por el Poder Judicial de Corrientes.
Llegó solo y debió esperar bastante pasada la hora de convocatoria de inicio a la tarde, para que algunos asistentes llegaran a presenciar la charla sobre cuestiones de Derecho Civil. La "familia judicial" no estuvo ausente, tampoco asistieron los abogados libreños, siquiera uno solo de la comisión del Colegio que prestara la sede para la charla, ni una sola de las autoridades de primer nivel.

Rubín apareció como un fantasma, melancólico, callado, en uno de los epicentros de las críticas a los manejos encabezados por él, Paso de los Libres, como queriendo mostrarse cerca de los propios y ajenos, pero no logró nada de eso, ninguna voz de aliento salió en apoyo de Rubín. Al contrario, cosechó indiferencia y más soledad en Libres, como si tuvieran miedo del contagio a la mala racha irreversible que viene sufriendo Rubín provocada por sus propias acciones. A metros del lugar donde estaba el Ministro, están el Tribunal Oral, juzgados, fiscalías, pero nadie llegó a la cita convocada por el Ministro. El único momento en que Rubín pareció intentar mejorar su imagen para dejar de ser tan evidente su situación, fue cuando llegó la cámara de un medio local y debió forzar un rostro entusiasta ante la mirada de la periodista Mariela Altamirano, quien mantuvo una entrevista trivial con el Ministro.

El fantasma intervencionista que sobrevuela al Poder Judicial, cuya fragata conduce Rubín, tapó con sus sábanas al Ministro que quedó sepultado por la indiferencia del público presente, ninguna pregunta, poca atención, desinterés absoluto. Entró Rubín a la sala, expuso el tema con una lectura pausada y sin luces. Culminado el monólogo sin penas ni glorias, dio por terminada su "intervención" en el encuentro académico, como un anuncio de aquello que se viene. Entro y salió como una sombra, sin brillos y se esfumó entre la poca concurrencia. Quizás como un presagio de un ciclo cerrado del Ministro en el Superior Tribunal en el que salvo el voto cautivo para cuestiones amigas que supo aportar Rubín, tiene poco por rememorar de sus logros o aportes al Poder Judicial durante su paso estos años. Desteñido, frágil, solo, así se mostró en Paso de los Libres el Ministro cuestionado, como si ya no quedara resto para negar que su suerte ya está decidida y el ciclo en el Superior Tribunal terminado.

"¿Qué es un fantasma?, preguntó Stephen. Un hombre que se ha desvanecido hasta ser impalpable (James Joyce). Alejandro Dolina. El libro del fantasma.

Peligro de contagio: evite a los perdedores y desdichados. Los estados de ánimo son tan contagiosos y tóxicos como una enfermedad contagiosa. Aunque sienta que debe tenderle la mano a alguien que se está hundiendo, lo único que logrará con ello es acelerar su propia caída. Cada uno es artífice de su propia desgracia y termina por transmitirla a quien quiere ayudarlos.

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