Carlos Menem y Tere Quintela, claves en el debate por el matromonio gay

El Senado de la Nación comenzará a debatir este martes el proyecto de ley que modifica diversos artículos del Código Civil para incluir allí al matrimonio entre personas del mismo sexo. Es curiosa la posición de los dos senadores riojanos, quienes se expresaron a favor de realizar una consulta popular, debido a que quieren votar lo que determine la mayoría de la sociedad.

El martes arranca el debate del matrimonio gay en la comisión de Legislación General de la Cámara alta, y como sucede habitualmente en el Senado recién se sabrá la suerte que correrá el proyecto el día que se de la votación en el recinto, que se espera ocurra antes del receso de las vacaciones de invierno.

Un conteo preliminar adelanta que hay paridad de fuerzas. Hasta ahora el Senado está prácticamente divido en tercios, hay alrededor de 25 senadores que votarán a favor, otros 25 en contra y unos 20 que están indecisos o que aún no se animan a pronunciarse.

La iniciativa no tiene en el Senado a fervientes defensores de la norma como ocurriera en Diputados con la porteña Vilma Ibarra, el kirchnerista Alejandro Rossi y el socialista Ricardo Cucovillo, entre otros. Pero los jefes de bloque del oficialismo Miguel Pichetto y de la UCR Gerardo Morales se apresuraron a adelantar que votarán a favor del proyecto.

No obstante, igual que en Diputados, los bloques darán libertad de acción a lo senadores que votarán con libertad y según sus respectivas convicciones. Por eso hay un corte vertical que atraviesa a todos los bloques políticos y que nada tiene que ver con las lealtades partidarias.

En la Cámara baja, la decisión de Néstor Kirchner de votar a favor del casamiento homosexual influyó sobre el ánimo de varios diputados oficialistas que dudaban qué hacer, influidos por la fuerte presión que hicieron representantes de la Iglesia en contra de esta ley. No está claro cuánto podrá influir entre los senadores propios la postura del presidente del partido y de aquellos que en el oficialismo suponen que este proyecto los acerca al electorado progresista que mira con simpatías esta norma.

Claro que el proyecto también tiene operadores que trabajan para ganar voluntades. Son los representantes del amplio arco de la comunidad gay que ya comenzaron a visitar a los senadores.

Por su parte, de manera más silenciosa varios obispos se han reunido o lo van a hacer en los próximos días con legisladores, muchos de ellos sensibles a la postura de la Iglesia.

La mayoría de los que se resisten a apoyar la nueva figura legal expresaron que respaldan una unión civil entre personas del mismo sexo y destacaron que el problema clave que los enfrenta al proyecto es la adopción.

Una curiosidad es la posición intermedia en la que se colocaron Carlos Menem (La Rioja), el radical Roy Nikisch (Chaco) y la oficialista Teresita Quintela (La Rioja). Los tres se pronunciaron a favor de realizar una consulta popular. Quintela presentará un proyecto sobre el tema. Sin embargo el Gobierno es refractario a dividir a la sociedad en una votación y a la Iglesia tampoco le gusta la idea.

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