Mediante un comunicado de la Comisión Fiscalizadora dieron a conocer que muestras analizadas del líquido indican que tiene más aluminio del permitido por el Código Alimentario Argentino. Vaticinan que ante la falta de soluciones el agua tendrá carácter tóxico.
Según el medio Magicadigital desde noviembre de 2006 la planta de abatimiento de arsénico de la ciudad usa sales de aluminio.
"Hoy podemos ver que no hay arsénico, pero sigue habiendo aluminio en concentraciones variables que siempre superan lo permitido por el Código Alimentario Argentino", informaron.
"Técnicos de ABSA reconociendo el problema (que con el tiempo será preocupante) estuvieron en Casares probando nuevas sustancias que no contengan aluminio, pero no hubo ningún avance", agregaron.
Piden a las autoridades provinciales y municipales que se sumen al reclamo para que la empresa le de solución "a un problema que parece propio de una película de terror. Tuvimos un tóxico, luego tuvimos dos, ahora tenemos uno, ¿es que siempre estaremos condenados a tener tóxicos en el agua que pagamos como potable?", reclamaron.
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