Carlos Brown: “No es fácil juntarse”

Carlos Brown: “No es fácil juntarse”
El diputado nacional se refirió así a la posibilidad de coincidir en un espacio común junto a la UCR, el PRO y otras fuerzas. Además, en exclusiva, contó todo sobre la reunión del martes junto al gobernador José Manuel De la Sota. Fue durísimo con el nuevo frente “Unidos y Organizados”. Y opinó sobre la EPSAM
“Fue un muy buen asado”. Entre risas, así definió el diputado nacional Carlos Brown a la reunión que mantuvo el martes en la Casa de Córdoba junto a distintas figuras opositoras, entre las que se destacó el gobernador José Manuel De la Sota. En el piso de la FM 1057, el ex intendente de San Martín ahondó más en el tema.

¿De qué se habló en la reunión?

Fue una reunión política importante. Estaba el gobernador de Córdoba, con algunos de sus ministros. Había 16 diputados nacionales, integrantes del Frente Peronista y de otros bloques, con los que seguramente trabajaremos juntos ya que el Frente se está ampliando. Se estuvo conversando con el gobernador sobre temas puntuales que están pasando, el análisis del jueves 13, las posiciones que el gobernador (NdeR: De la Sota) está tomando en defensa del federalismo, algo que debería hacer el gobernador Scioli y también lo hacen el de Corrientes y Santa Fe. No se trata solo del cumplimiento de acuerdos celebrados, como el caso de Córdoba, sino que es el 15% de la coparticipación, que encima se ha menguado a niveles inéditos. Se quedan con una cifra establecida para compensar a la Anses cuando se crearon las AFJP. Eso desapareció y hoy la Anses maneja las AFJP, le presta a YPF y a cualquiera, y es superavitaria. Pero, en cambio, resulta que las provincias están con problemas para resolver sus problemas de caja y encima tienen un 15% de coparticipación que les retienen. Estos son conceptos que los gobernadores deberían estar planteando. Acá en Buenos Aires, nuestro gobernador debería estar reclamando por los fondos hídricos que le corresponden a las cuencas del Salado, que estuvieron durante seis años paralizada. Yo estoy haciendo un trabajo muy importante vinculado a este tema y nos encontramos con que Buenos Aires, durante 2006, 2007 y 2008, no recibió ni un peso.

Y ahora se ven las consecuencias de eso…

Una cosa espantosa. Todas esas cuestiones se están planteando y analizando. Porque no se puede seguir permitiendo un gobierno soberbio, autoritario y unitario, que castiga a las provincias. Los diputados nacionales, de distintas provincias, evidentemente tienen que salir en defensa de sus jurisdicciones. Y los gobernadores lo tienen que decir y De la Sota lo está haciendo. Pero, lógicamente, es castigado: hoy es un enemigo público del Gobierno nacional.

¿Qué análisis hicieron de la situación política, después de la marcha?

Hay dos mensajes. Uno hacia el gobierno: no se quiere saber más nada con estas posiciones que sustenta el gobierno y la ciudadanía considera equivocadas. Y también para la oposición: tiene que entender que los que no están de acuerdo con el Gobierno necesitan una variante válida, es decir, que nosotros les demos la posibilidad de acompañarlos. Si la oposición hoy es nada -sin perjuicio de que cada uno de nosotros trata de hacer lo que puede-, entonces a la gente no le queda otra que salir a la calle y manifestarse sin ningún tipo de bandería. Por un lado, creo que el Gobierno está poniendo algunos frenos, seguramente temporarios, vinculados a la reelección, por ejemplo. Pero, como oposición, debemos trabajar juntos, no hay otra cuestión.

El expresidente uruguayo, Julio Sanguinetti, ante una pregunta que le hicieron sobre Argentina, dijo: “La oposición debe lograr una alternativa válida. Si no, no hay forma de encauzar la solución”. Así que ése es el compromiso y este tipo de reuniones marcan el camino.

Desde el PRO y Peronismo Federal alientan un acuerdo y muchos radicales dicen lo mismo, pero habrá que ver si el FAP quiere entrar en esto

No es fácil juntarse y, en una amalgama sin sentido, no es razonable. El radicalismo tiene una forma de manejarse políticamente, el socialismo otra y nosotros la nuestra. Pero acá hay un tema que es la eventual reforma constitucional y ahí tenemos que estar todos juntos. La Constitución fue reformada en el ‘94 y, en la parte de los derechos y garantías, es moderna, con todas las cosas que queríamos tener. Y hay muchas cosas que no se cumplen. Ya lo dijo (Horacio) Rosatti, ex ministro de Justicia de (Néstor) Kirchner y gran conocedor del derecho: “No hay que reformar nada”. Y en la parte más operativa, ya tenés la reelección del presidente, todo. No hay ninguna razón, salvo intentar profundizar un concepto ideológico vinculado con sectores de izquierda, que creen que pueden declamar cosas y hacer absolutamente lo contrario. Y la pretendida re-reelección que es el objetivo verdadero. Entonces, nosotros como oposición, tenemos que estar unidos en ese punto y allí trabajar.

El núcleo duro del cristinismo parece ser “Unidos y Organizados”. ¿El PJ y los gobernadores están en otra situación?

Estos muchachos de Unidos y Organizados no tienen nada que ver con el peronismo, ésa es la verdad. ¿Qué tiene que ver Sabbatella con el peronismo, si es del PC? Yo lo respeto, pero que no se quiera disfrazar de peronista, sería muy cómico. Podrá ser mejor que nosotros, pero que no diga que es peronista. Y así tantos. Sacan la figura de Perón cuando la conviene y más la de Evita, porque él los rajó de la Plaza. Pero cada tanto la sacan si les conviene y se disfrazan de lo que no son. En el peronismo auténtico, expresado en los gobiernos provinciales, las intendencias, y en muchos legisladores, estas cosas caen muy mal. No te lo dicen públicamente porque tienen miedo a la represalia, ya que hoy hay un concepto de poder autoritario y castigador. Pero que lo piensan y te lo dicen en los pasillos, seguro. Diría que casi todos, salvo el núcleo súper duro de estos pretendidos progresistas que castigan el tema Miami y mucamas pero que se van para allá, como (el intendente de Florencio Varela, Julio) Pereyra…

Apareció en Disneyworld con la hija…

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. Es una cosa de locos. Te están cargando y yo creo que a la ciudadanía en general, que le produce tremendo rechazo y se vio el jueves 13 con esa multitud, se le agrega un sector muy fuerte del peronismo tradicional, que dice: “Estos muchachos vienen por nosotros, nos están mintiendo y se quieren quedar con el poder y la caja”. Yo creo que va a haber una reacción fuerte en ese sentido.

¿Está trabajando, junto a los diputados Leonardo Grosso y Graciela Camaño, en algún proyecto en el Congreso para declarar a San Martín capital de la industria?

San Martín es capital nacional de la industria por una decisión que tomamos en mi gobierno municipal, junto al Concejo Deliberante y el Departamento Ejecutivo. Lo cierto es que sería bueno que hubiera una ley nacional, como la tiene por ser capital de la Tradición. Entonces, con los otros dos diputados del distrito, hemos presentado un proyecto de ley donde declaramos a San Martín como capital nacional de la pequeña y mediana empresa industrial. Para que no haya conflictos con Avellaneda o La Matanza, que también tienen derechos en ese sentido. Se lo comenté al intendente y, posiblemente en unos días, los tres diputados tendremos una audiencia conjunta con el intendente, para hacerle la entrega oficial. Esto se está por tratar en comisión y son cosas que uno hace peleando por los intereses de San Martín.

¿Qué señalamientos haría para las EPSAM que se vienen?

En mi gobierno municipal hicimos las cuatro ediciones y, ya al final, terminamos haciendo las ferias específicas, cortas pero muy intensas. Allí solo venían aquellos que habían sido invitados, como comerciantes e interesados en un tema específico. Hicimos una vinculada con el tema de las comunicaciones e Internet, que fue fantástica. Yo creo que San Martín debe privilegiar el tema productivo por sobre todas las cosas y, principalmente, el industrial. Sin perjuicio de que haya también aspectos vinculados al comercio. El tema de mezclar en esto cuestiones que hacen a lo popular, se puede hacer y nosotros también lo hacíamos. Pero los porcentajes tienen que ser absolutamente a favor de la industria y el comercio. Y lo importante no es tanto la cantidad de gente que venga sino la calidad en cuanto a los interesados en temas productivos, que, de allí, pueden hacer negocios con las empresas expositoras. Y que sirva para vender, que es lo que importa.

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