Vecinos, víctimas, personal de salud y hasta empleados municipales lo denunciaron frente al vicegobernador, diputados y senadores provinciales. 24CON te cuenta los casos más estremecedores.
Sin embargo, ella y otras víctimas de mala praxis y violencia junto a médicos, enfermeros, vecinos y empleados municipales denunciaron al intendente Jesús Cataldo Cariglino y al perverso sistema de salud “recaudador” de Malvinas Argentinas ante senadores y diputados provinciales, en un encuentro que contó con la presencia del vicegobernador Gabriel Mariotto, entre otras autoridades.
En una enorme carpa puesta a metros del nuevo palacio municipal, a una cuadra de la estación Los Polvorines, las comisiones de Salud Pública y Derechos Humanos de la cámara de diputados y senadores de la provincia de Buenos Aires escucharon de boca de sus protagonistas los terribles casos que desde hace años suceden en ese distrito, por los cuales muchos de ellos sufren amenazas y actos de violencia constantes. Afuera de la carpa, llovía con fuerza. Adentro, llovían casos que apuntaban todos al intendente y un sistema de salud con una “metodología criminal”, definida así por sus propios médicos
Dentro y fuera del recinto, se pusieron a disposición de los vecinos abogados para asesorar a quienes quieran contribuir con casos o información, de la misma forma que se habilitaron urnas para denuncias anónimas. Durante toda la jornada se recordó a Walter Navarro, el enfermero asesinado en un episodio con tintes mafiosos después de haber colaborado con las investigaciones de este tipo de casos.
El primero en hacer uso de la palabra fue Oscar Bugliolo, padre de Gisela, cuya muerte en 2004 fue el puntapié para destapar más y más casos de mala praxis (Ver historia completa). Bugliolo hizo un recuento de todas las amenazas que sufrió desde entonces (incluyendo las palizas e intento de secuestro de su hijo, el simulacro de ejecución de su hija y el misil que dejaron en su casa a modo de bomba, por nombrar algunas) y lamentó que, de haber sido escuchado antes, tal vez varias de las víctimas que estaban en el lugar no hubiesen pasado por esas situaciones. “Mi objetivo, señor vicegobernador, es que esto cambie, nada más”, remató mirando fijamente a Mariotto.
Después, Claudia Ledesma tomó la palabra y –además de contar como perdió a su hija Melani por la ineptitud médica (ver historia completa)- describió las amenazas que sufrió y mostró la denuncia contra Cariglino que presentó en el INADI por discriminación y maltrato. Agradeció a todos los presentes y a los “infiltrados” del intendente que estaban en el lugar (en el distrito son pocos y se conocen mucho) y pidió por el derecho a vivir en un lugar que no esté dirigido por un “patotero y mafioso”. "No me da verguenza decir que soy pobre, pero tengo derecho a exigir justicia", sentenció ante las autoridades.
A su turno, María Eva Frías contó como su hermano Jorge Facundo Frías murió después de una larga agonía por un mal diagnóstico y como aún no aparece la historia clínica completa de lo que le hicieron. “Como hija de desaparecidos, llevo 34 años de lucha para saber la verdad y ahora también lucho para saber qué le pasó a mi hermano”, explicó.
Más tarde, Mabel Pallares explicó que desde hace años es empleada municipal de la planta permanente del área administrativa y contó como existe sobrefacturación, como se “infla” la estadística y como hacen figurar pacientes que no se atienden, al tiempo que hizo responsable a Cariglino de cualquier cosa que le pase a ella y su familia.
Sin embargo uno de los testimonios más contundentes fue el de la doctora Carlota Frers, quién trabajó en el Polo Sanitario y aseguró que la salud en Malvinas Argentinas “es un negocio de pocos” que sigue una “metodología criminal”. “Hace 38 años que soy médica y se que hay muchos malvinenses que hoy no pueden hablar porque ya no están por el manejo vil de ahorro a costa de la salud”. Según contó, ella misma tenía que subir a los pacientes a la ambulancia para que sean operados y demás cosas que le hicieron sentir “vergüenza en nombre de los médicos”. “Hay médicos buenos, pero los peores están al frente, en cargos jerárquicos”, aseguró.
Algo similar contaron los enfermeros Gustavo olivares y María Paula Fontana, quienes describieron el sistema de precarización laboral que sufren por medio de becas. “No nos ponían en blanco por no ir a pintar paredes para el intendente”, explicó Olivares, mientras que Fontana contó como muchos se quedaron en la calle por trabajar para la gente y no para el municipio.
Estos testimonios fueron solamente algunos de todos los que se expusieron ante las autoridades y que son sólo una muestra de los años de postergación y violencia que sufren los vecinos de ese distrito desde antes de que el tema tome estado nacional luego de la paliza sufrida por periodistas de medios nacionales de prensa.



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