Calificó de “lamentable, innecesario, doloroso, triste e intolerable” el hecho de que Virgilio Martínez de Sucre no haya desistido de la acción civil contra José Martínez tras su fallecimiento.
La gobernadora Fabiana Ríos criticó ayer con dureza la actitud del fiscal de Estado de la Provincia, Virgilio Martínez de Sucre, de continuar una demanda por presunto daño moral contra el ex senador nacional José Martínez, aún después de su fallecimiento ocurrido en julio del año pasado durante un accidente de tránsito en la Ruta 3.
No obstante, Ríos se cuidó de no criticar el fallo del Superior Tribunal de Justicia que confirmó la condena contra los herederos de Martínez, en un pronunciamiento que según expertos es claramente violatorio del derecho a la libertad de expresión.
Consultada por periodistas de Radio Provincia, a la salida del acto por el día del periodista, la mandataria eludió en varias oportunidades las preguntas concretas sobre su punto de vista acerca de la sentencia, y optó por cargar una y otra vez contra la característica “post mortem” del caso, no así por su contenido.
“Es lamentable lo que ha hecho el Fiscal (de Estado). Me parece innecesario, doloroso, triste, intolerable, no sé que calificativo ponerle. Lo digo por José, por su familia. El puede iniciar las acciones por daño, y puede sentenciar la Justicia en el sentido que quiera, pero ya no estando la persona a la que se le imputa ese daño moral, ¿tiene sentido continuar el juicio contra los herederos?”, se autointerrogó Ríos. Y se contestó: “la verdad, yo creo que no”.
En el mismo reportaje, la titular del Ejecutivo calificó al ex senador como “una excelente persona y un excelente dirigente político”, pero cuando volvieron a preguntarle sobre el fallo, se escudó en que “no lo he leído”.
En cambio, la gobernadora insistió en diferenciar el caso Martínez con la demanda por daño moral que inició meses atrás contra el abogado de Río Grande Alejandro De la Riva.
“Nunca demandé a ningún medio de comunicación, sino a De la Riva que se hartó de imputarme delitos y se cansó de llamarme chorra, entre otros calificativos. El límite de la libertad de opinión es la dignidad de los demás”, sostuvo la mandataria y agregó que “hay que criticar, porque la crítica es sana y mejora. Lo que no se puede es imputar un delito”.
Sin embargo, cuando le hicieron notar que la demanda contra De la Riva usaría como fundamentos lo que dijeron varios de los jueces que intervinieron en el caso Martínez, Ríos tuvo otra respuesta ambigua: “el abogado toma varios dichos de jueces en distintas causas como fundamento de su exposición, nada más. No se toma (el caso Martínez) como base de absolutamente nada”, expresó.
La gobernadora no aclaró si entre esas “distintas causas” que cita su abogado, que no es otro que el actual ministro de Gobierno, Gustavo Zanone, se menciona el fallo de primera instancia de la jueza Civil Adriana Rapossi o el voto del camarista Ernesto Loffler, ambos condenatorios del mismo Martínez que la mandataria defendió ayer con palabras elogiosas.
Tierras de la Margen Sur
Por otra parte, Ríos también se refirió a la denuncia penal presentada por De la Riva contra ella, el ministro de Obras Públicas Manuel Benegas y los empresarios involucrados en la operatoria de compra y posterior expropiación de terrenos en la zona de la Margen Sur de Río Grande.
Como publicó ayer EDFM, esas tierras se habrían pagado 385 mil dólares a la ex Sociedad de Productores mientras que el Estado las expropió, cumpliendo con una ley provincial, a diez veces ese valor.
“La expropiación la ordenó la Legislatura por ley. Ningún gobernador, salvo que sea Nerón, puede expropiar por sí mismo”, ironizó la Gobernadora, y agregó que el monto de la expropiación lo fijó el Tribunal de Tasaciones de la Nación. “El monto no lo puso ni la Legislatura ni el Gobierno de la Provincia”, enfatizó.
“Me parece muy bien que el ciudadano De la Riva, si tiene alguna duda sobre la operatoria, se dirija a la Justicia y haga la denuncia correspondiente. Nosotros nos presentaremos a dar explicaciones de nuestros actos”, aseguró.


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