Mediante un duro comunicado de prensa, desde el GEN cargaron con dureza contra el intendente Cristian Breitenstein, a quien directamente acusaron de “destruir el transporte público”.
Más adelante, entendieron que la característica de la gestión municipal en esta materia fue la “improvisación” que llevó a desarmar un sistema con empresas locales para armar otro “a medida” de una empresa foránea.
Finalmente, opinaron que “la improvisación; la inexperiencia y la falta de decisión política de la Intendencia, han terminado por destruir de forma prácticamente irrecuperable un sistema que; con deficiencias; llevaba a la gente de forma predecible y económica a su lugar de destino”.
“La verdad es que el Municipio no puede controlar a Plaza”, concluyeron.

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