El nuevo vocal del Tribunal de Cuentas habló acerca del contrato de las máquinas tragamonedas y explicó porque no cobraron entradas en los Casinos.
Según explicó Caputto, el contrato está vigente y debe ser cumplido y aseguró que no encontraron motivos para darlo por caído. "Es muy difícil evaluar las bondades del contrato si todavía no pasa un tiempo suficiente para evaluar sus consecuencias", manifestó el vocal del Tribunal de Cuentas. De todas maneras pidió no ser considerado un defensor de la empresa, y dijo que sólo quiere "ser objetivo en el análisis".
Respecto de la polémica por el cobro de entradas al Casino, afirmó que "no se cobró nada porque había que gastar $ 350 mil mensuales para hacerlo". Caputto adujo que la ley, que surgió de dos intentos fallidos anteriores, es buena pero está mal reglamentada. "Es muy complicada al momento de ejecutarla", sostuvo.
"A la hora de cobrar tenemos diez salas con dos o tres entradas cada una. En cada entrada hay que armar una boletería con empleados y con seguridad", explicó el funcionario.
Ante este panorama, el directorio decidió no cobrar entrada y promocionarlas a través del dinero destinado a la partida de promoción. "De esta manera cumplíamos con la disposición, evitábamos multas y aportábamos dinero a las salitas de cuatro años", se defendió. Esta decisión es la que fue puesta bajo la lupa por el Tribunal de Cuentas que ahora integrará el mismo Caputto.
Al mismo tiempo, agregó que otro de los motivos por los que el cuerpo colegiado decidió no cobrar entrada fue porque los privados no lo hacen, "Entramos en una competencia desleal", argumentó.
Respecto a su designación como miembro del Tribunal de Cuentas, el hombre que se desempeñaba en el directorio del Instituto de Juegos y Casinos dijo estar "orgulloso del resultado". "El Senado votó libre y soberanamente en representación de Mendoza", afirmó el funcionario que asumió en medio de la polvareda levantada por las denuncias penales en su contra.
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