El ex comisario debe comparecer ante la Justicia Federal de Rosario por su participación en homicidios, violaciones y torturas en el Servicio de Informaciones de la UR II
Peralta vivía en Junín de los Andes (250 kilómetros al norte de Bariloche) y tenía pedido de captura desde 2006 por 29 causas de delitos de lesa humanidad por el juez federal de Rosario Martín Bailaque. El Ministerio de Justicia ofrecía una recompensa de $100.000 por datos de su paradero.
Peralta, un ex oficial de la policía de Santa Fe, está acusado de al menos 23 casos de tormentos y apremios ilegales.
Según informó el Ministerio de Seguridad, Peralta salió ayer a las 7 de su domicilio junto a su familia y en un Fiat Weekend blanco viajó hacia Bariloche.
Luego de allanar su vivienda, los policías que estaban tras su pista comprobaron que se trataba del prófugo, y dispusieron su intercepción en Dina Huapi, a 18 kilómetros de Bariloche, en la ruta nacional 40, con la asistencia de la policía rionegrina.
Al ser detenido, Peralta hizo descender a sus acompañantes y amagó a extraer un arma, lo que alertó a los efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, a cargo del operativo, y llevó al jefe del mismo, el mayor Guillermo Frankemberger, a pararse frente al vehículo.
Pero el prófugo reinició su marcha bruscamente, impactando al policía en una pierna y girando en U en la ruta, para huir velozmente hacia el norte.
Los uniformados le efectuaron disparos a las ruedas e iniciaron una persecución, que se extendió por más de 30 kilómetros hasta el acceso a Paso Córdoba, en Confluencia Traful.
Se trata de un camino de cornisa, lo que obligó a Peralta a disminuir la marcha y fue alcanzado, pese a ello embistió a una camioneta que se le había arrimado e intentó hacerla caer a un acantilado. Finalmente se detuvo poco más adelante y bajó del auto, para correr hacia un bosque cercano.
Los perseguidores lo intimaron a detenerse y mostrar sus manos, pero como siguió en su carrera le dispararon a las piernas, provocándole dos impactos en la derecha.
El represor fue trasladado al hospital zonal de Bariloche, donde, fuera de peligro, quedó internado, con una fuerte custodia policial y a disposición de la Justicia federal.
Comentá la nota