Capitanich recorrió las obras del hospital de Castelli

El gobernador supervisó esta tarde la etapa final de las obras del hospital del Bicentenario de Castelli y anunció que su inauguración está confirmada para el 7 de mayo, cuando vendrá la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner para encabezar el acto.
La inauguración del hospital coincidirá con la reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa), que se hará en Resistencia con la presencia de todos los ministros de Salud Publica del país, presidido por el ministro Juan Manzur.

Según Capitanich se trata de un verdadero centro de referencia estratégico para la región. "Esto implica redimensionar la organización del hospital con mayor cantidad de recursos humanos. En ese contexto debemos visualizar un programa de ocupación gradual y creciente del espacio físico desde su inaguruación, con la incorporación gradual de enfermeros y profesionales para la puesta en funcionamiento de una infraestructura de tamaña envergadura", dijo el gobernador.

El nosocomio "Martín Miguel de Güemes" demandó una inversión de 54 millones de pesos para su edificación y cuenta con una superficie cubierta de más de 12.500 metros cuadrados divididos en ocho pabellones. El edificio integra dos salas de internación con capacidad para 150 camas, sala de emergencia, sala de terapia intensiva, consultorios externos y modernos equipamientos. Los trabajos se iniciaron hace un año y la mano de obra empleada para esta obra fue de 300 obreros provinciales más técnicos e ingenieros especializados en este tipo de proyectos.

El renovado equipamiento con el que contará el Hospital del Bicentenario le ha otorgado la categoría de Complejidad VI, que lo convierte en el segundo hospital interzonal de la Provincia, ya que antes el único clasificado en esa categoría era el de Sáenz Peña.

Las nuevas instalaciones ampliarán servicios existentes y sumarán el servicio de neonatología, terapia intensiva y la incorporación del servicio de prótesis dentales, algo inédito en esta zona que padece patologías serias relacionadas con problemas bucodentales. De esta manera, el hospital de Castelli dejará de funcionar como centro derivador y resolverá las necesidades de una de las poblaciones más afectadas por cuestiones sanitarias.

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