En el acto central por los festejos del bicentenario de la Revolución de Mayo -realizado en Resistencia- el gobernador de la provincia, Jorge Capitanch, tuvo oportunidad de llegar con su mensaje a la multitud de chaqueños que se había concentrado para ser parte de las actividades.
El mandatario expuso que es importante recordar el pasado, pero también reflejar el presente del país, el cual aseguró: “hoy transita un período económico de crecimiento, más allá de las dificultades que no pudimos superar”.
“Pero además del pasado y el presente, hay un futuro que nos interpela y es necesario diseñar esta oportunidad para su construcción, para que los desencuentros del pasado no sean la base para los desencuentros del futuro. Que la reconciliación más profunda de los argentinos pueda ser en el marco de las instituciones de la república, donde reafirmar la memoria, verdad, justicia y sobre todo una percepción muy clara respecto al funcionamiento de las reglas del sistema republicano, democrático y federal”.
Capitanich enfatizó que “el futuro nos convoca para ser esa gran potencia agroalimentaria en cuanto tengamos la capacidad de organizarnos para más inversiones, para lograr un país con equidad y justicia social”.
“Este bicentenario es una oportunidad para construir la profunda revolución de valores que la sociedad necesita; la revolución de ideas que inspire para lograr un país y una provincia de hermanos, en el desarrollo pleno de nuestra potencialidad agroalimentaria y energética. Es la oportunidad para generar empleos privados formales, para promover inclusión social, para garantizar mejores salarios a partir de la distribución del ingreso. Es la oportunidad para que el Estado sea articulador de las iniciativas privadas”, afirmó.
Pedido de perdón
En medio de su mensaje y refiriéndose al pasado, el gobernador pidió perdón por “el exterminio y genocidio al que fueron sometido los pueblos originarios en nuestra tierra. Pero este perdón no solo por el exterminio del pasado, sino también por la exclusión del presente. La responsabilidad nos convoca y nos interpela por lo que no supimos o no pudimos hacer. Nos convoca desde la oportunidad de construir un futuro de hermanos, en la construcción de un proyecto colectivo de país y de provincia.
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