En un extenso acto en el Domo del Centenario, el gobernador de la provincia Jorge Capitanich, luego de tomar juramento a los miembros de su gabinete para la nueva gestión, dio a conocer parte de los resultados obtenidos en los primeros cuatro años y expuso las metas generales para los temas más importantes que piensa encarar en el próximo período,
Entre ellos sostuvo que “en la construcción de la provincia no hay lugares para vagos y corruptos”, y pidió el máximo esfuerzo porque “si no somos capaces, otro lo puede hacer mejor”, resaltando que así como él trabaja entre 16 y 18 horas todos los días “mi exigencia es para todos”. La gestión Por más de una hora y media, el primer mandatario chaqueño detalló los índices significativos de avance que alcanzó la provincia en los últimos años y redobló el compromiso de trabajo, dando cuenta de que “se hizo un gran esfuerzo para cumplir metas” y que ello es a partir de la “voluntad para cumplir demanda de nuestro pueblo”. En la primera parte de su mensaje -el cual se sustentó con imágenes y cuadros comparativos- reflejó que de los 79 compromisos que asumió cuando asumió en 2007 se cumplieron 75, en tanto que los cuatro restantes lo hicieron parcialmente, por lo que no dudó en sostener que “avanzamos muy bien en los compromisos asumidos”. De todas maneras, en varios tramos expuso que todavía resta mucho por hacer. El crecimiento de la provincia es algo que remarcó y lo ejemplificó a través de datos estadísticos, reflejando que mientras el país en los últimos cuatro años creció un 17,9 por ciento, el Chaco tuvo porcentajes mucho mayores que lo ubican en el 47,7 por ciento por lo que manifestó que “en cuatro años crecimos el mismo porcentaje de los últimos 57 años y esto también es producto de la inversión pública y privada; de un círculo virtuoso de crecimiento de carácter sustentable”. Recordó que por mucho tiempo mientras el país crecía el Chaco también lo hacía, pero a menor ritmo; por eso destacó lo que se está logrando y anticipó que “si seguimos acortando la brecha llegaremos al ingreso per cápita nacional, lo que sin dudas excede mi gestión”. Indicadores malos Los indicadores sociales son algo que preocupa al mandatario por eso, expresó que no es tarea sencilla mejorar esos indicadores. De todos modos lamentó y se reprochó que aún subsiste una pobreza alta que alcanza al 17,6 por ciento de la población, cifras que “nos avergüenzan”, aunque se comprometió a llegar al 11,1 hacia el 2015, es decir cuando termine el mandato que comienza hoy. Así como lamentó los indicadores de la pobreza, hizo lo propio con los de la indigencia, sosteniendo que esta realidad es la que los interpela.

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