Capitanich: “Los ajustes permanentes solo agravan los problemas”

Así lo manifestó el gobernador del Chaco en consonancia con el mensaje de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el G-20 donde habló de "anarcocapitalismo" financiero. Aseguró que las políticas ortodoxas llevan a mayor desempleo y recesión
El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, destacó que el modelo económico argentino es reconocido por los líderes de las principales potencias mundiales y advirtió que la aplicación de políticas ortodoxas y de ajuste solo derivarán en más desempleo y recesión. En ese sentido, coincidió con las expresiones realizadas por la presidenta de la Nación ante el G-20 definiendo a la actual fase económica global como “anarcocapitalismo” por la falta de regulación de los estados a los flujos del capital financiero.

En declaraciones a RADIO CIUDAD, Capitanich reiteró que “el dilema internacional está circunscripto a la aplicación de políticas ortodoxas o heterodoxas. El dilema de políticas ortodoxas significa más desempleo”. Al respecto, el mandatario chaqueño refirió que la OIT describe la existencia de 200 millones de desocupados en todo el mundo y que cerca de 50 millones se produjeron desde 2007, a partir del estallido de la crisis financiera internacional.

“Es muy importante admitir que estamos ante un problema de radicalización de un capitalismo especulativo de carácter financiero que genera un caos y una anarquía en el sistema de transferencia de recursos en el mundo y obviamente esto genera incertidumbre y falta de apoyo al capital productivo”, reflexionó Capitanich. Y subrayó que “lo que dijo la presidenta me parece que es clave. Tenemos que garantizar a nivel de una política internacional y de los países que efectivamente tengamos potenciación del sistema productivo, de consumo, incremento de la inversión, del poder adquisitivo del salario. De trabajadores que trabajen, porque esa es la única manera de revitalizar el funcionamiento del sistema económico en su conjunto”.

El mandatario chaqueño describió que existe un “procedimiento secuencial” en los momentos de crisis. Al respecto, planteó que se origina en crisis de deuda por incapacidad de pago, la cual asfixia a los países que caen en una crisis fiscal. Siempre dentro del esquema de la ortodoxia, luego de producen los ajustes recesivos que desembocan en crisis económica derivando naturalmente en crisis social y finalmente política. “Esta secuencia se da de un modo absolutamente equivalente e todos los países”, remarcó Capitanich, y observó que “todos los líderes europeos que están lidiando con estos procesos terminan fuera de los gobiernos por el repudio popular. Nadie puede someterse a ajuste estructural en forma permanente que no resuelve absolutamente nada sino que agrava los problemas”.

El modelo argentino

“La república Argentina en los últimos ocho años ha tenido una tasa de crecimiento anual acumulativa superior al ocho por ciento, es la más alta tasa de crecimiento simultánea y permanente en 200 años de historia económica”, resaltó el gobernador chaqueño. Y consideró que “eso es muy bueno, porque estamos marcando un sendero y un paradigma”.

“Argentina está siendo reconocida por otros países del mundo que tiene políticas activas para el crecimiento: actividad económica fuerte, consumo popular, demanda agregada, crecimiento de la inversión, reducción del desempleo, mejoramiento de las condiciones de ingreso”, agregó. Y recordó que en el último reporte de Naciones Unidas, Argentina se ubica en el puesto 45 en el Indice de Desarrollo Humano. “Es el mejor posicionamiento relativo en este ranking. Y seguiremos mejorando en tanto y en cuanto mantengamos esta política”.

Por último, con respecto a los elogios a la presidenta por parte de sus pares de EEUU y Francia, Barack Obama y Nicolás Sarkozy, respectivamente, Capitanich sostuvo que “han ponderado el éxito rutilante de la Presidenta con más del 54 por ciento. Y a su vez porque creo que Argentina, y uno lo observa con analistas de nivel internacional, es reconocida por sus logros. Cuando uno advierte que muchos economistas ortodoxos no registran lo que significa esto en términos de crecimiento”.

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