El gobernador Jorge Capitanich no eludió su sentimiento de “frustración” tras no haberse podido disputar el partido entre los seleccionados de fútbol de Argentina y Brasil el miércoles por la noche en el estadio Centenario del club Sarmiento debido a un problema en el circuito energético que alimenta a las torres de iluminación.
Lo hizo ayer en una conferencia de prensa realizada en Casa de Gobierno -acompañado por los ministros Omar Judis y Juan Manuel Pedrini y la titular de ese club Marina Kapetinich- donde afirmó que la falla se produjo en el conductor de energía eléctrica que alimenta a la torre central de iluminación del estadio de fútbol.
Capitanich agradeció el comportamiento “ejemplar” del público que se retiró del estadio en paz y armonía, de los árbitros, de los jugadores de ambos equipos, de los directores técnicos y dirigentes de ambos seleccionados y de los directivos de la Conmebol tras la suspensión del “Superclásico de las Américas”.
Así dejó en claro que el problema no tuvo origen en una falla de provisión del fluido energético por parte de la empresa Secheep ni de los equipos de generación que estaban dispuestos para ser utilizados ante el corte del servicio, pero como el problema fue de otro tipo no hubo tiempo material para su solución.
Con tristeza
Capitanich dejó en claro el sentimiento que esto produjo porque además de la frustración producido reconoció sentía “una enorme tristeza” y puso el acento en que la suspensión del evento se debió a “la pérdida de aislación de un cable de una torre” como consecuencia de “una falla de carácter material que implicó dejar fuera de servicio la torre de iluminación del medio, y que afectó parcialmente a las de los costados”.
No es usual que esto ocurra. Las luces del estadio de fútbol fueron probadas intensamente en los cuatro días anteriores a la jornada del miércoles y funcionó sin problemas. “La falla es la que usualmente se denomina como una pinchadura de cable, que en este caso hizo saltar la llave del fusible, y eso produjo el desperfecto en la iluminación”, se explicó.
“Pasa uno en un millón y justo ocurrió ayer, esta auditoría estará en condiciones de publicarse entre hoy y mañana”, dijo el gobernador y marcó que antes del evento se llevó a cabo una auditoría técnica con la cooperación de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), y que “en el mismo sentido ya se está trabajando en otra, de manera tal de identificar con certeza técnica, cuáles fueron los inconvenientes que ocasionaron la falla y a su vez, la imposibilidad de jugar el partido por la insuficiencia lumínica”.
A la vez marcó que “cada una de las acciones de la organización del evento están estipuladas en un check list muy completo que fue entregado a las organizaciones. En el caso de la cuestión de iluminación, fue un capítulo especial, con la verificación y supervisión de todos los tableros, con las verificaciones de todos los equipos técnicos consultados de la UTN. Se trabajó con mucha seriedad y responsabilidad para garantizar la organización”.
A trabajar
A modo de anticipo el gobernador dijo que “se trabajará con un máximo esfuerzo para que el encuentro, que será reprogramado, se juegue en Resistencia” y que para ello “hay una muy buena predisposición de parte de las instituciones y trabajamos para coordinar una fecha que nos permita la organización de este encuentro, aunque eso ya no depende de nosotros”.
“Desde el dolor personal, estamos seguros que de ahora en más lo que se hará es seguir trabajando para que más espectáculos deportivos de nivel nacional e internacional se lleven a cabo en el Chaco, porque tenemos infraestructura y los chaqueños nos merecemos seguir apostando a este tipo de eventos”, añadió convencido de que este es el camino por recorrer.
A la vez sostuvo que “en toda la provincia hay unos 60.000 chaqueños asociados a una entidad deportiva y que el objetivo es llegar a 100.000” y recordó que para 2015 se planea contar con 30 estadios cerrados con piso de parqué en toda la provincia, 100 de fútbol y fomentar un vínculo entre el sistema educativo, las instituciones deportivas y los clubes de barrio.



Comentá la nota