La forma en que se aprobó y promulgó la ordenanza por la que se homologó la suba en un 45 por ciento de la tarifa de taxis no tuvo la finalidad de garantizar una convivencia armónica entre los miembros de la sociedad.
Así por lo menos lo sostuvieron desde el Comité Capital de la UCR, pues se adujo que el tratamiento de dicha norma beneficia sólo a un sector en detrimento del bolsillo del resto de los vecinos de San Miguel de Tucumán, según la óptica reflejada por el presidente del Comité, José María Canelada y su secretario general, Elías Abrahan.
Los dirigentes cargaron también contra la actitud del intendente Domingo Amaya quien se ausentó de la provincia al momento de promulgar el incremento tarifario. "Quienes tienen la responsabilidad de tomar estas decisiones no pueden hacerlo de espaldas al pueblo. La ausencia del Intendente no es otra cosa que un acto cobarde y de desidioso. Su ausencia no lo hace menos responsable de las medidas adoptadas. Por el contrario: su responsabilidad es mayor porque es un cómplice por omisión. ", remarcaron.
Argumentaron, a su vez, que "huir en los momentos difíciles, lejos de absolverlo de la responsabilidad política por las decisiones tomadas, no hace más que exponer la cobardía con la que ejerce la tarea que le fue asignada por el pueblo".
Finalmente, desde el radicalismo capitalino se indicó que "los tucumanos nos merecemos un intendente presente, en las buenas y en las malas. No un montón de afiches con consignas marketineras".

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