La capital bajó un 43% el costo del alumbrado

El sistema de reconversión, iniciado en 2003, permitió duplicar la cantidad de luminarias, extender la cobertura y reducir el consumo. El municipio instaló 1.300 puestos de encendido con su respectivo medidor. "Ahora se paga el consumo real", dijo Lobo Chaklián
A todas luces, el alumbrado público es uno de los servicios fundamentales que presta la Municipalidad. El crecimiento de la capital ha generado también un incremento de la demanda y, ahora, la intendencia enfrenta un doble desafío: extender la red y reducir los costos.

Con ese objetivo, el municipio desarrolló el "Programa de reconversión y ahorro de energía en el alumbrado público". El plan comenzó a ejecutarse a fines de 2003, cuando en la ciudad más de la mitad de los vecinos tenía un servicio regular o deficiente.

En aquel tiempo, las avenidas contaban con un sistema de iluminación de la década del 70, con lámparas de vapor de mercurio de 400 watts de potencia, con lo cual se lograban los niveles mínimos necesarios para estos tipos de arterias. Por esa razón, el plan se inició en el área central (avenidas principales) con el reemplazo por las luminarias de sodio de 250 watts de potencia, que posibilitó mayor eficiencia y menor consumo. Luego se extendió a los barrios, donde comenzaron a instalarse luminarias nuevas con lámparas de sodio de 150 watts.

Actualmente, hay 46.000 luminarias en funcionamiento en toda la ciudad; es decir más del doble de las que había en 2003. En este sentido, el Subsecretario de Planificación Urbana, Luis Lobo Chaklián, explicó que se redujo significativamente el consumo energético por punto lumínico, lo que redundó en un menor costo del servicio. "En 2003, el costo anual era de $ 4 millones, pero sólo la mitad de la gente tenía alumbrado público eficiente. Con este plan hemos duplicado la cantidad de luminarias y se redujo un 43% el costo del servicio", precisó.

Decisión política

Lobo Chaklián resaltó que la implementación del plan de alumbrado público fue una decisión política del intendente, Domingo Amaya. "El objetivo principal era disminuir las asimetrías y estaba basado en la calidad de vida de la gente con la idea de darles las mismas oportunidades a cada ciudadano. Entonces, se planteó el alumbrado público para todos", detalló.

El funcionario resaltó que se ha mejorado el 100% la cantidad de luminarias en la ciudad. "Se instalaron 1.300 puestos de encendido y cada uno tiene su propio medidor. Es decir que ahora pagamos el consumo real y no un consumo estimado como se hacía antes", precisó.

Eficiencia

Por su parte, el intendente Amaya remarcó que el municipio continúa invirtiendo en cambiar los equipos obsoletos. "Estamos comprometidos en el programa de la Nación (Pronure), de eficientización del uso doméstico de la energía. Por esa razón vamos a cambiar bombillas y luminarias en hospitales y en escuelas", dijo.

Amaya resaltó que el nuevo servicio de alumbrado público aporta a una mayor seguridad para los vecinos. "Para eso habilitamos un teléfono las 24 horas (4-204020, para que el vecino nos llame y nosotros le damos una solución", remarcó.

Prende y apaga la luz

48% de los habitantes tenía alumbrado público en 2003, mientras que la mayoría contaba con un servicio deficiente.

5 lámparas por cuadra se instalaron a partir de la reconversión del sistema iniciado en 2003. Antes había tres por cuadra.

4.800 cuadras tienen nuevo sistema de alumbrado con más de 600 kilómetros de cableado incorporado.

98% de las calles de la ciudad tiene alumbrado público óptimo. Se benefició a 243 barrios incorporados al servicio.

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