La Capital busca “cero retenciones” para 2011

La Capital busca “cero retenciones” para 2011
El Gobierno provincial pretende refinanciarle solamente $203 millones en deudas y dejar fuera $120 millones en pasivos, para seguir recortándole fondos en un año electoral.
El Artículo 8 del Convenio Bilateral -que la Provincia y la Nación firmaron por el Programa Federal de Desendeudamiento-; establece que la refinanciación de pasivos deberá a alcanzar a 13 comunas en “iguales trato en las condiciones” que el Gobierno nacional le otorgó a Corrientes: un período de gracia hasta el 31 de diciembre de 2011; los vencimientos se extenderán hasta el 2030; recién a partir de enero de 2012 comenzarán a pagar capital e intereses en 227 cuotas mensuales y consecutivas; con un interés anual fijo del 6%.

Esta cláusula, es el único objetivo que establece el Acuerdo sobre las refinanciaciones de las deudas de los municipios. El resto son interpretaciones técnicas y legales que hacen -de acuerdo a sus intereses políticos- el Ejecutivo provincial y el kirchnerismo local.

Según Hacienda de la Provincia, sólo se le refinanciarán a las 13 comunas, los pasivos enmarcados en los Bonos Garantizados (BOGAR), que surgieron del convenio de refinanciación provincial firmado en 2003; y que alcanzan un total de $207 millones.

También que Capital sólo está en condiciones de reestructurar $203 millones.El stock de pasivos de las restantes 12 comunas, suman solamente $4 millones.

Pero el intendente Carlos Mauricio “Camau” Espínola, pretende que el Ejecutivo provincial le refinancie todo el stock de deuda a Capital. Aquí se desata la discordia y las dobles interpretaciones.

Esta comuna tiene pasivos por más de $320 millones, por lo que estarían quedando afuera de la refinanciación unos $120 millones: $30 millones por deudas vencidas en BOGAR y otros $90 millones por obligaciones con organismos descentralizados -IPS, IOSCOR, DPEC, por el PROFORMU/2002, entre otros-.

Actualmente el Ejecutivo provincial le retiene mensualmente más del 20% de la Coparticipación Federal que le pertence a Capital (más de dos millones de pesos por mes): el 15% de esa Coparticipación es por deudas en BOGAR (que sumarían un $203 millones), y el 5% restante de la Coparticipación mensual es por otras obligaciones impagas con organismos descentralizados y deudas no consolidadas (que superarían los $90 millones)

El temor de “Camau” Espínola es que, si quedan afuera de la refinanciación esos $120 millones en deudas ($30 en BOGAR vencidos y $90 de otros pasivos), el Gobierno le seguirá aplicando descuentos; a pesar de que ya estará en vigencia el “período de gracia” que establece el Programa de Desendeudamiento.

Capital está negociando con el Ministerio de Hacienda para que en 2011 no se le descuente un solo peso por deuda; tal como el Gobierno nacional lo hará con Corrientes.

La otra pelea será, acordarán qué porcentaje de los $317,5 millones de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) -que la Nación le girará a la Provincia- le tocará a cada comuna. También saber cuál será el porcentaje de reducción del stock de deuda que el Ejecutivo local le deberá achicar cada una de las 13 comunas.

La pelea de fondo no es legal ni técnica

Más allá de las cuestiones que todavía están pendientes, la operativización del Programa Federal de Desendeudamiento -para la Provincia y los 13 municipios- a estas alturas ya depende de definiciones netamente políticas.

El Gobierno nacional tiene sus razones técnicas y legales para seguir reteniéndole fondos por deudas a Corrientes; y la Administración del gobernador Ricardo Colombi esgrime sus argumentos para no refinanciarle todo el stock de pasivos a la comuna capitalina.

En el horizonte inmediato aparece la carrera electoral del 2011, que está escondiendo las verdaderas razones del retraso en la implementación del Programa Federal de Desendeudamiento para la Provincia, y el correlato que éste debería tener con las comunas.

Por un lado, el Gobierno nacional pretende que la administración kirchnerista de la Capital correntina obtenga la mayor cantidad de beneficios económicos con el plan nacional de refinanciación de deudas.

Por el otro, el Ejecutivo provincial -radical- se agarra de otras razones técnicos y legales, para achicarle el paquete de deudas a reestructurarle al municipio peronista de Capital; así le podrá seguir reteniendo dinero por obligaciones impagas, en un año netamente electoral.

La lógica indica que “mayor disponibilidad de fondos propios” significarán más obras públicas y mejores servicios durante el 2011. A nivel nacional el año que viene estará en juego la continuidad de un modelo; mientras que en Corrientes el kirchenismo prepara su avanzada sobre el radicalismo que gobierna la Provincia, con la Capital como cabecera de playa.

Con este escenario político planteado para el 2011, “toda la deuda refinanciada” significará holgura y previsivilidad financiera. A eso se le sumarán los mayores fondos por el crecimiento de la Coparticipación Federal; la llegada de obras públicas, planes y programas nacionales.

Con esta situación, por ahora hipotética, el peronismo correntino podrá mostrar a la Capital como un modelos exitoso de gestión. No es un dato menor; se trata del distrito electoral más grande de la Provincia, que tiene el 40% del padrón electoral.

Al radicalismo que gobierna la Provincia, el sólo echo de pensar en esta posibilidad le pone los pelos de punta. Mientras que el justicialismo se motiva: en 2011 no pondrá poder en juego y como fuerza opositora se encamina a ampliar su representación en la Legislatura.

En definitiva, la pelea de fondo por el Desendeudamiento -entre peronistas y radicales- es electoral; no es legal ni técnica.

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