Capital arrastra una deuda de 300 millones y también va por un jubileo

El Municipio capitalino espera recibir idéntico tratamiento que la Nación le dispensará a la Provincia con el Programa de Desendeudamiento. Pretende alivio para los próximos dos años.
El volumen de deudas que acumula el Municipio capitalino y que implica altas erogaciones mensuales, desangrando la coparticipación que es la principal fuente de ingreso, amenaza con borrarle la sonrisa al olímpico Carlos Mauricio Espínola. De hecho el agobio financiero que se profundizó en las últimas semanas, como producto de más retención de fondos por nuevas obligaciones, sobresaltó al Intendente que salió a protestar por la rigurosidad de la Provincia en su rol de acreedor.

La Comuna arrastra un pasivo de 300 millones de pesos, la mayor parte está consolidado en bonos (BOGAR) cuyo respaldo es la coparticipación. Ese instrumento sirvió para refinanciar la deuda en 2003 y por esa razón hoy la Capital sufre descuentos por 2,5 millones de pesos mensuales. El sacrificio financiero, para una administración que no se sostiene con la ventanilla de Rentas, impide proyectar a mediano plazo una aspiración del Intendente que mide su carrera política más allá de la estadía en 25 de Mayo y Mendoza.

Por eso, Espínola pretende que la Provincia traslade a la Capital los beneficios que contempla el Programa de Desendeudamiento Federal que el Gobierno nacional dispuso para las jurisdicciones endeudadas como Corrientes. El Intendente también quiere el jubileo que recibiría Ricardo Colombi.

El plan (que ya está listo) incluye el cese de las retenciones por un año y medio y renegociación de la deuda a largo plazo a tasas más blandas. (Ver Radiografía...) Es la aspiración de máxima. Caso contrario, la idea es reprogramar la deuda a límites razonables de pago. El objetivo, liberar la coparticipación para poder atender la gestión sin tener que correr por la coyuntura, como sucederá este mes con el salario y el aguinaldo.

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