Productores tabacaleros aprendieron técnicas de aplicación y reemplazo de los productos prohibidos.
El lugar escogido para la capacitación fue la Capilla San Luis Rey, y estuvo dirigida a los agricultores familiares que como alternativa al monocultivo del tabaco, han incorporado a su sistema productivo los cultivos bajo cobertura como son tomate, pimiento, chaucha, pepinos, entre otros, con la tendencia de ir hacia la eficiencia por la diversidad (diversificación productiva).
Estas familias trabajan desde hace varios años con la Safn a través de proyectos financiados en la cual la familia recibe además del crédito, asesoramiento técnico y capacitaciones. El aspecto fitosanitario es tal vez el más complejo ya que las familias al no tener suficiente tierra para trabajar, irremediablemente cultivan el mismo lugar, pocas veces pueden hacer un manejo adecuado previo a la implantación y también por las dificultades de índole financieras.
Las condiciones antes descriptas provocan la proliferación de plagas y enfermedades que jaquean la producción que es la fuente de su sustento e ingreso predial y en su afán de preservarla los productores recurren a la aplicación de productos químicos fitosanitarios y fertilizantes.
Ahí comienzan los problemas asociados a los agroquímicos y la necesidad del uso responsable.
La charla se centró en la descripción de las principales vías de ingreso de los productos químicos en el ser humano, la clasificación toxicológica de los productos, los elementos de protección personal a utilizar en cada caso y las precauciones a tener en cuenta en el transporte y almacenamiento de los agroquímicos entre otras consideraciones.
Se hizo hincapié en lo que debe tenerse en cuenta al momento de aplicar un producto químico, cuando aplicar, porqué aplicar, teniendo en cuenta los umbrales de daño, es decir a partir de qué punto hay un daño económico que justifica la intervención y si esta intervención puede lograr iguales resultados mediante otros métodos que no sean sólo los químicos.
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