El microcentro se vuelve verdaderamente intransitable en las zonas de establecimientos escolares. Los colectivitos estacionan en doble fila, los padres no respetan a los inspectores de tránsito.
Muchas veces las irregularidades se dan aún frente a la mirada de los inspectores cuya función se desborda por la cantidad de autos y combis.
Las zonas más problemáticas son las cuadras cercanas al Colegio Yapeyú, Informático, San José, Salesiano, Misericordia, Normal, entre otros.
Los transportes escolares toman una actitud monopolizadora de las calles y estacionan en cualquier lado, interrumpiendo el paso a otros autos o motos.
Se vuelve todo mucho más conflictivo en los sectores de los establecimientos ubicados en calles en que circulan los colectivos urbanos porque eso genera mucho más embotellamiento vial.
Muchos padres piden que se elabore alguna estrategia que lleve a una solución para evitar situaciones de peligro para los alumnos.
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