Así lo expresaron los desocupados que desde el lunes reclaman por puestos laborales en la puerta del Municipio de Río Gallegos. Una pareja denuncia que por esta protesta y las inclemencias del clima, perdió un embarazo de tres meses. Aducen haber sido desalojados y no tener qué comer, además de haber sido apedreados el sábado.
En este marco, aseveraron que hoy los reuniría a todos juntos el jefe comunal, aunque oficialmente esto no se dio a conocer.
Algunos de ellos se acercaron a la redacción de La Opinión Austral para hacer oír su reclamo, denunciando en el caso puntual de Natalia Vázquez y su pareja, que “perdimos un embarazo de tres meses por el abandono y el desentendimiento de los gobernantes”, adujeron. Según relataron, la mujer estaba embarazada “y por estar chupando frío por un reclamo justo, lo perdí”, dijo, informando además que el 1º de julio salió de una internación “y por ello sigo corriendo serios riesgos”.
Si bien todas las personas que allí reclaman aseguran estar desocupadas, el caso de esta pareja se ve agravado porque esta semana fueron desalojados de la pequeña casa que alquilaban, ante la imposibilidad de pagar el alquiler, por lo que desde el Ministerio de Desarrollo Social se les habría pagado un hospedaje por el término de 10 días, hasta tanto la familia sea reubicada, al tiempo que también se les habría aportado alimentos.
Pese a la situación de insalubridad que ostentan, dijeron que continuarán con el reclamo hasta que les den una solución concreta de trabajo, aseverando su marido (Luis Arias) que está buscando trabajo, pero que debió abandonar la búsqueda “porque mi suegro también está muy enfermo e internado en el Hospital Regional y debo cuidarlo a él, a mis hijos y a mi señora”.
Solidaridad
En este mismo marco, agradecieron el apoyo de trabajadores municipales del sector de Tránsito, que los asisten con algunos víveres en solidaridad con su padre, un agente municipal que por razones de salud está internado.
“No estamos pidiendo más que trabajo, creemos que es lo que nos corresponde, somos nacidos y criados acá y lo necesitamos”, dijo Vázquez, aclarando además que “no somos laguneros como algunos andan diciendo”.
Agregaron además que “encima tenemos que soportar que nos manden gente a que nos tiren piedras, como pasó el sábado a la madrugada”.
Cabe acotar que el malestar de esta gente radica en los ingresos que hubo de personal en las filas del Municipio y que ellos fueron excluidos de este grupo a pesar de haber militado para el intendente, “pero no nos vamos a mover pese al frío y la nieve”, aseguran.
Finalmente, también agradecieron el acompañamiento de la gente en general y de personal de la Cruz Roja que “también nos acerca comida”, concluyeron.


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