La candidatura de Macri está también atada a Reutemann

Así lo reconocieron fuentes de su entorno. Pero el jefe comunal cree que el santafesino no competirá y aspira a tenerlo en su fórmula en alianza con el PJ disidente
Mauricio Macri tiene por estas horas tres certezas que en su entorno repiten como palabra santa. Que el escándalo por las escuchas ilegales no afectó su imagen ni su intención de voto; que Carlos Reutemann no será candidato a Presidente y que al PJ disidente no le quedará más remedio que negociar con él, si quiere ganarle al kirchnerismo en 2011.

Hoy, nadie en PRO piensa en un escenario diferente al que avizora su líder. O evitan hacerlo, concientes de que las últimas dos condiciones son necesarias para materializar su candidatura presidencial. Si el ex piloto de Fórmula Uno decidiera competir en 2011, algo que seguramente aglutinaría al Peronismo Federal, Macri abandonaría por este turno la carrera hacia la Rosada y buscaría la reelección en la Ciudad. Así lo reconocieron a El Cronista, en absoluta reserva, varias fuentes de su círculo íntimo.

Es probable que lo mismo sucediera si el PJ anti K resolviera –sin el santafesino– entronar a otro santo. Al menos, en ese punto, se abriría un debate. La única que se animó hace unos días a decirlo públicamente fue la diputada Gabriela Michetti. En diálogo con El Cronista, dijo que “sería una “irresponsabilidad” que el PRO vaya a las elecciones “solo”. “Ningún partido de la oposición debe ir solo. Sería hacerle el juego al kirchnerismo. Debe haber como máximo dos frentes opositores aglutinados”, consideró la ex vicejefa de Gobierno, quien ya les dijo a sus íntimos que si Macri peleara la reelección ella se quedaría en la Cámara baja.

No se trata sólo de evitar la fragmentación electoral. Sin el PJ disidente, el macrismo no tiene fuera de Capital Federal densidad partidaria y territorial para ganar en 2011. Ni siquiera en las provincias claves como Córdoba, Mendoza o Santa Fe tiene un candidato a gobernador. Incluso en suelo bonaerense, la reedición de su alianza con Francisco de Narváez también está atada a una definición de Reutemann. El diputado de Unión Celeste y Blanca –con quien Macri alivió tensiones la semana pasada– no quiere apurarse a sellar un pacto con nadie porque su aspiración de máxima es convertirse en el candidato a gobernador del santafesino.

Macri cree que en marzo el escenario político debería estar despejado. Es por eso que rechazó hace unos días la propuesta de Eduardo Duhalde para que la candidatura del PJ anti K, incluida la del líder del PRO, se dirima en la interna abierta del 14 de agosto. “Esperar hasta entonces sería darle mucha ventaja al oficialismo”, le dijo.

En esa misma reunión, ocurrida en la casa del empresario Héctor Magnetto, Reutemann amenazó con retirarse si se ponían a hablar de su eventual candidatura. Nadie tiene idea de lo que hará el senador. Algunos aseguran que su silencio es parte de un plan para evitar una operación de desgaste por parte del kirchnerismo. Otros creen que no tiene voluntad política, porque esa temida campaña sucia también podría darse a partir de marzo.

En el PRO sueñan con tener a Reutemann como compañero de fórmula de su jefe político. “Mauricio debe ser el candidato porque mide mejor que Eduardo Duhalde, Felipe Solá y Alberto Rodríguez Saa”, insisten.

Presumen que Macri seguirá procesado por el escándalo de espionaje durante la campaña –creen que el juicio oral “que podría absolverlo” llegaría después de los comicios– pero juran que esa situación no lo afecta. Por el contrario, afirman, creció cinco puntos en las encuestas, al aparecer como la contracara del kirchnerismo.

Hasta fin de año, el jefe comunal dejará inalterable su plan de campaña, elaborado por el peronista Humberto Schiavone, y que contempla viajes al interior todos los fines de semana para posicionar “lo propio”. A partir de enero se verá quien salió mejor parado.

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