Los postulantes a intendente suman estrategias para "desengancharse" de Alfonsín y De Narváez
Los candidatos a intendentes de la Udeso metieron presión y lograron que se les permitiera imprimir sus fotos en las boletas que se usarán en las elecciones del 23 de octubre. Se trata de una movida más en el proceso de profundización de las campañas estrictamente municipales que varios jefes comunales del radicalismo vienen desarrollando en procura de retener sus distritos.
Para las primarias de agosto, los candidatos locales de Udeso no tuvieron autorización para que sus rostros aparecieran en la sábana, y sólo se autorizó la impresión de las fotos de Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez. Esta decisión, que no pocos radicales adjudicaron a De Narváez, generó un profundo malestar en varios distritos donde los postulantes locales sostienen que quedaron "en inferioridad de condiciones" frente a sus competidores.
"Después de las primarias mucha gente nos dijo que no encontró nuestra boleta porque no vio la foto", dicen en varias comunas del interior.
Por eso, esta vez los intendentes que van por la reelección y los que buscan llegar a los municipios se pusieron firmes en contar con idéntico tratamiento que Alfonsín y De Narváez en las boletas, en materia de imágenes. "Fue un reclamo de los intendentes", reconocieron cerca de De Narváez.
En rigor, la arremetida tiene que ver, más que con lograr un tratamiento igualitario, con potenciar una estrategia defensiva frente a lo que ellos mismos denominan el "efecto Cristina". Poder imprimir sus fotos en las boletas es parte, en efecto, del plan de municipalización de las elecciones que varios de ellos aplican ya sin disimulo en los distritos.
EL DESENGANCHE
Como viene informando este diario, numerosos intendentes del radicalismo han optado por concentrarse en una estrategia de campaña estrictamente local, desenganchada de las candidaturas nacional de Alfonsín y provincial de De Narváez. Incluso, varios de ellos están dispuestos a repartir sólo el cuerpo de la boleta sábana correspondiente al capítulo municipal, en lo que constituye llevar al límite la estrategia de municipalizar la elección.
El motivo está claro en el resultado de las primarias del 14 de agosto. En la mayoría de los distritos Cristina Kirchner se impuso en forma más que holgada, y por efecto arrastre hizo subir, e incluso triunfar, a sus candidatos locales. Una situación parecida se dio en el capítulo bonaerense con Daniel Scioli frente a De Narváez.
Por eso, la mayoría de los intendentes radicales decidió concentrarse en su gestión, sin incluir cuestiones nacionales y provinciales en sus campañas. La idea es confrontar sólo con sus oponentes municipales en procura de que el arrastre de las boletas nacional y provincial del FpV no los termine llevando a una derrota.
LA BOLETA COLORADA
En rigor, esta arremetida de los intendentes por tener su foto en la boleta se enlaza con otra movida pergeñada por el propio De Narváez para potenciar su candidatura y diferenciarse de Alfonsín: el cambio de color en todos los tramos de la boleta con relación al del candidato presidencial.
Así, las partes de la sábana correspondientes a senadores nacionales (Pepe Scioli), diputados nacionales (la lista es encabezada por el radical Miguel Bazze), gobernador, legisladores provinciales e intendentes tendrán un fuerte predominio del color rojo, en sintonía con los tonos que comenzó a utilizar De Narváez en su campaña publicitaria diseñada por Ramiro Agulla. En cambio el tramo de Alfonsín conservará el fondo blanco con letras rojas, fuertemente diferenciada, así, del resto de las listas.
De Narváez, además, embarcado en la estrategia de polarizar con Scioli, busca seducir a distintos sectores del electorado. Tiene un acuerdo prácticamente sellado con el peronista Alberto Rodríguez Saá y empuja para sumar otros sectores que, como Compromiso Federal, llevan candidatos presidenciales.
Pero esa estrategia demanda desprenderse, de una u otra forma, del compromiso de acompañar a Alfonsín. Diferenciarse por los colores es parte de esa movida y una manera, además, de inducir al corte de boleta







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