Los principales aspirantes a intendente de la ciudad de Córdoba coinciden en desconfiar de la situación financiera que presenta el actual Gobierno. Todos hablan de “ordenar” el gasto.
Uno de los más duros contra la administración de Daniel Giacomino es el aspirante radical, Ramón Mestre, quien en los últimos días se tomó del embargo de $ 123 millones de Tecsa para insistir con que hay un “desmanejo” en las cuentas públicas ya que -según su criterio- hubo “mala praxis” en este caso. La Municipalidad ya está pagando otro juicio a la misma empresa por $ 22 millones. Pese a las negociaciones, el nuevo embargo sigue en pie, lo que significan $ 10 millones mensuales menos para las arcas ciudadanas. Incluso, complicó las negociaciones salariales que mantiene el Suoem que prácticamente había cerrado por el 15% en esta segunda parte del año.
Mestre sostiene que el gobierno de la ciudad está “al borde del quebranto” y plantea que hay una deuda de $ 667 millones, sin contar las contingencias que podrían surgir a futuro. Como un ejemplo de las emergencias que vive el gobierno, apunta la decisión de un adelanto a cuenta de los vencimientos por Comercio e Industria sobre los 2.500 comercios que más facturan.
El candidato de Unión por Córdoba, Héctor “Pichi” Campana, dice que el diagnóstico de las finanzas municipales “no es bueno” y para graficarlo da cuenta de los anticipos de coparticipación que realiza la Provincia y que ya suman $ 60 millones, “sin los cuales no se podrían pagar los sueldos”.
Para no seguir complicando los dineros comunales, Campana le pidió a Giacomino que no avance en algunos proyectos, como el de la planta de enterramiento de Bower que involucra una licitación de $ 28 millones: “Es lógico que el intendente es quien tiene que gobernar hasta el último día de su gestión, pero cuando se está en una situación crítica, me parece irresponsable seguir comprometiendo las finanzas públicas”, señala un comunicado del candidato.
La aspirante por La Fuerza de la Gente, Olga Riutort, habla de una deuda de $ 500 millones (200 fijos y 300 flotantes). A su criterio, es “urgente” instrumentar ahorros para poder contar con recursos para gobernar. Su plan es hacerlo recortando horas extra (para lo que instrumentará un doble turno de trabajo) y pasando la Tamse a manos privadas, aunque los trolebuses quedarían en la órbita municipal. Entre sus objetivos también está diseñar un sistema de administración financiera por fuera de la Secretaría de Desarrollo Económico.
Esteban Dómina, quien va por el Frente Cívico, está convencido de que Córdoba no necesita un intendente sino “un ministro de Economía, porque los números hoy no cierran de ninguna manera. Cuestionó que Giacomino avance con la contratación de Siemens para el cobro del boleto electrónico: “Debe abstenerse de consumar este tipo de hechos sin la adecuada revisión porque le puede hacer pagar los platos rotos a los vecinos”.



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